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“Es curioso que cuando estamos cerca de comenzar a trabajar con las administraciones como agencias de empleo privadas surjan informaciones como ésta que no ayudan, precisamente, a generar confianza”, argumentan fuentes del sector de las empresas de colocación. El Servicio Público Estatal de Empleo (SEPE), dependiente del Ministerio de Trabajo, autorizó a la empresa A4E Limited España, filial de la multinacional británica Action for Employment, como potencial empresa de colocación privada en las Comunidades de Madrid y Aragón aún después de que se produjera un monumental escándalo en Reino Unido por los presuntos fraudes y colocaciones falsas cometidos, presuntamente, por empleados de esta firma para cobrar la prima por empleo estipulada en el sistema británico, los denominados programas 'welfare to work'.

Asempleo, la principal asociación del sector de las empresas privadas de empleo, está convencida de que los mecanismos que existen en España “impiden cualquier mal uso del modelo de colaboración”. Además de desmarcarse de A4E, Asempleo advierte que “los abusos producidos por cualquier empresa deben ser perseguidos y erradicados, para garantizar un funcionamiento eficaz del mercado de trabajo que proteja a los trabajadores y dote al tejido productivo de capital humano que necesita”.  Desde esta asociación, aseguran tener “criterios éticos y deontológicos muy estrictos en este sentido y nos basamos en criterios de máxima transparencia, lealtad y buenas prácticas”. 

Desde CC.OO. su secretaria confederal de Empleo, Paloma López, argumentó que el problema no es el caso de esta empresa en cuestión, aunque sea preocupante, sino el “ejemplo de descontrol que ofrece. ¿Nadie sabía nada de este empresa?”. En su opinión debería haber un control exhaustivo de la delegación de las funciones de los servicios públicos de empleo. Según López es el sistema el que está en cuestión

El caso es que este escándalo provocó un importante revuelo en Reino Unido y más de una decenas de detenciones de empleados de esta multinacional que, por otra parte, llegó a denunciar los casos que se produjeron en tres de sus oficinas en Inglaterra. Los hechos presuntamente delictivos hacían referencia a la falsificación de firmas de empresas que supuestamente habían contratado desempleados, directamente, en muchos casos, la existencia de ofertas de trabajo falsas.

El sistema ideado en España por el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero para que el sector privado colabore con los servicios regionales de empleo intermediando entre la oferta y la demanda de trabajo, parece un calco del sistema inglés con el que A4E consiguió, ilegítimamente,  importantes sumas de dinero. Esta multinacional consiguió en poco más de dos años la colocación de 100. 000 parados en Reino Unido y una facturación por ello de más de 600 millones de euros.

En España, según la baremación efectuada por trabajo, las empresas privadas  de colocación autorizadas, cobrarán hasta 3.000 euros por cada desempleado que saque de las listas del paro.