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Miguel Ricart salió de la cárcel el pasado viernes y desde entonces se ha convertido en el hombre más buscado de España.

Esta misma mañana, Telemadrid le localizaba en una pensión del centro de la capital y se especula con sus intenciones futuras. ¿Algún programa le habrá pagado para conceder una entrevista?

Primero se dijo que podía ser 'Espejo Público' de Antena 3 quien podría haber pagado a Ricart, y más después de que sus primeras palabras se las concediera a un reportero de este programa nada más salir de la cárcel.

Sin embargo, el debate público que ha suscitado la conveniencia o no de pagar a un condenado por asesinato para una entrevista no ha dejado indiferente a la cadena de AtresMedia, que incluso ha retirado estas declaraciones de Ricart de la web del programa.

La competencia de 'Espejo Público' y de Susana Griso, Ana Rosa Quintana, salía al paso de cualquier rumor y aseguraba esta misma mañana que “aquí no pagamos a asesinos de niñas”.

Sin embargo, hay que recordar que aunque Ana Rosa Quintana se ponga digna con este tema y tome enarbole la bandera de la ética y la moral, en el pasado de su programa hay muchos episodios de dudosa moralidad, como cuando fueron acusados de coaccionar a la mujer de Santiago del Valle (caso Mari Luz) en una entrevista que fue tachada de vejatoria por la Asociación de Usuarios de la Comunicación y por la que la propia Ana Rosa fue imputada.

También hay que recordar que Telecinco pagó a la madre del Cuco (caso Marta del Castillo) por sentarse en la Noria y varios anunciantes abandonaron por ello el programa.

El debate ha supuesto que tanto Mediaset como AtresMedia se hayan visto obligadas a emitir un comunicado para desmentir que fueran a entrevistarle.

En el caso de Mediaset es curioso porque, según publica La Vanguardia, dos reporteras de aquella casa acompañaron a Ricart desde Ciudad Real a Madrid para conseguir sus palabras.

Mientras tanto, otros medios como La Razón, han publicado fotos de Ricart en la actualidad, suponemos que con el objetivo de darle un castigo al condenado por asesinato, una forma de escarnio público.

Esta forma de proceder es también polémica porque se podría pensar que Miguel Ricart no es el responsable de poder salir en libertad. Ha salido porque la Justicia le ha dado esa posibilidad. Tampoco es responsable de la pena que le impusieron en su día. Como decimos, alguien podría pensar que aquí en España todas las penas de cárcel acaban y la de este individuo ya ha llegado a su fin con la ley en la mano.

¿Es ético, o incluso legal, hacer pública la imagen de alguien en la portada de un periódico en contra de su voluntad? Alguien que, con la ley en la mano, ya ha pagado su condena y es un hombre libre.

Iremos saliendo de dudas en los próximos días.