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Según el general Ketih Alexander, director de la NSA, la información recopilada masivamente en España y Francia fue recogida por los servicios de inteligencia de esos mismo países. Alexander ha asegurado que los periodistas que están manejando y publicando las informaciones no las comprenden. “Ni los periodistas ni la persona que robó esos documentos saben lo que tienen delante”, aseguró.

Alexander, en su comparecencia ante el comité de inteligencia de la Cámara de Representantes, sugirió también que los datos recopilados no versan sobre ciudadanos europeos. “Es información que nosotros y nuestros aliados de la OTAN hemos obtenido conjuntamente para proteger nuestros países y en apoyo de nuestras operaciones militares”.

Esta versión se asemeja a la que pocas horas antes publicó The Wall Street Journal. El diario, que cita fuentes oficiales norteamericanas ha informado de que las llamadas telefónicas a las que habría tenido acceso la NSA corresponden a comunicaciones captadas por los servicios de Inteligencia español y francés en zonas de guerra y en otras áreas del extranjero. En este sentido, asegura que los documentos filtrados por el exanalista de la NSA Edward Snowden habrían sido malinterpretados.

Tanto Alexander como el director de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, James Clapper, han defendido en el Congreso los programas de vigilancia llevados a cabo por agencias norteamericanas. Clapper ha subrayado que no espían de forma “ilegal” o “indiscriminada” a “ciudadanos de ningún país”.

“No espiamos a nadie a no ser por propósitos de Inteligencia exterior válidos”, ha apostillado Clapper, que no obstante también ha reconocido que las agencias pueden haber cometido “errores”, según 'The New York Times'.