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La montaña registró nueva actividad en un nuevo cráter abierto en el sureste, por el que brotaron lenguas de lava y cenizas que fueron llevadas por el viento hacia el suroeste.

El Instituto de Geofísica y Vulcanología de Catania precisó que todo empezó con una fase sísmica, un terremoto sutil de 2,8 grados de intensidad en una escala de hasta 10.

A causa de esta erupción del Etna, situado en la costa este de Sicilia, entre las provincias de Mesina y Catania y con una altura de 3.322 metros, el aeropuerto local está parcialmente afectado y por el momento se demora la salida de sus vuelos.

El Instituto de Geofísica informó de que la lengua de lava emerge del cráter y se dirige hacia el desierto del Valle del Bove, por lo que no afectará ninguna zona poblada.

El flujo de lava está alimentado por material piroclástico, es decir, una mezcla de gases volcánicos calientes, materiales sólidos calientes y aire atrapado, que se mueve a nivel del suelo.