jueves, 1 octubre 2020 15:17

El caso de la misteriosa niña rubia hallada en un campamento de gitanos en Grecia

La Policía griega ha pedido ayuda Interpol para tratar de localizar a los verdaderos padres de una niña rubia de ojos verdes que ha sido encontrada en un campamento de gitanos en el centro del país.

La niña, de 4 años y conocida como María, fue vista asomándose desde debajo de una manta en un asentamiento gitano próximo a la localidad de Farsala durante un registro policial por tráfico de droga el miércoles. La menor solo habla algunas palabras en dialecto romaní y griego y la Policía cree que podría ser de el norte o el este de Europa, posiblemente de Escandinavia o Bulgaria.

La Policía ha enviado un archivo a Interpol con todas las pruebas que tienen de la pequeña, incluidas muestras de ADN, para ver si coinciden con los registros de niños desaparecidos, según ha explicado un responsable policial. Asimismo, ha contactado con grupos internacionales y ONG que se encargan de niños perdidos o secuestrados.

“Misterio, un ángel rubio sin identidad”, titulaba hoy en portada el diario 'Ta Nea', el más vendido del país. Las fotos publicadas por la Policía de María de la pequeña con las manos mugrientas y con trenzas han dominado los medios en Grecia.

ANÁLISIS DE ADN

Los análisis de ADN han demostrado que la pareja con la que vivía María no son sus padres biológicos. La mujer de 40 años y el hombre de 39 han sido detenidos e imputados del secuestro de un menor. La Policía está tratando de determinar si la pequeña ha sido víctima del tráfico de personas.

Durante el interrogatorio, la pareja dio al menos cinco versiones de cómo la niña terminó con ellos, incluido que la encontraron fuera de un supermercado, según la Policía.

La mujer tenía dos carnés de identidad diferentes y otros documentos sugieren que la pareja tiene hasta catorce hijos, si bien seis estaban registrados como si hubieran nacido en el plazo de menos de diez meses. El matrimonio recibía 2.790 euros al mes por los hijos, según una fuente policial.

“Esto no había ocurrido nunca antes, encontrar al niño y tener que buscar a los padres”, resalta Natalie Karakouliafi, de la organización Sonrisa de Niño, que está atendiendo a la pequeña. En respuesta un llamamiento internacional, ya recibido más de 5.000 llamadas desde el viernes de gente que busca a sus hijos desaparecidos u ofrece pistas.

La organización ha recibido información de que la niña fue obligada a mendigar en las calles pero su director, Costas Giannopoulos, asegura que se encuentra bien de salud. “Estaba asustada y lloraba para dormir. No busca a nadie y se dedica a jugar”, ha relatado a Reuters. “Ha conmocionado a todo el mundo y ha ayudado a sacar a la luz un gran problema, lo fácil que es traficar con niños”, ha subrayado.