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El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha indicado que “no hay ganadores ni perdedores” tras la aprobación de la apertura del Gobierno y el aumento del techo de deuda, pero ha pedido consenso a las fuerzas políticas debido a que “el pueblo estadounidense está harto de Washington“.

Sin embargo, el mandatario ha destacado que “el crédito y la fe en Estados Unidos” no se ha perdido en la esfera internacional a pesar del “espectáculo” ofrecido por el Congreso al mantener cerrado el Ejecutivo durante 16 días.

“Tenemos que hacer mucho trabajo por el pueblo estadounidense y parte de ese trabajo incluye volver a que crean en nosotros”, ha destacado.

Obama ha pedido evitar hacer caso a comentaristas políticos y ha evitar el “ruido de fuera” que afecta a “cómo ven los congresistas el trabajo diario”. “Eso no significa que no podamos progresar (…) Si estamos de acuerdo, podemos avanzar”, ha apostillado.