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Lo más íntimo y personal. Una de las elecciones más importantes para muchas personas puede suponerte un pellizquito o, por el contrario, un ojo de la cara. ¿Sabías que Madrid y Cataluña encabezan la lista de las comunidades más caras para casarse? Es solo un ejemplo, pero conviene saber que las diferencias de precios del vivir afecta a cuestiones tan universales como una boda. Así, si de media las parejas que deciden casarse en España se gastan un promedio de 12.590 euros, en Madrid tendrán que desembolsar 16.275, y en Cataluña, unos 15.582, según datos recogidos por FUCI, la Federación de Usuarios y Consumidores de España. ¿Y la comunidad más barata? En el otro extremo se sitúan Extremadura y Canarias, donde el coste medio se sitúa por debajo de los 10.000 euros, 9.950 y 9.880 respectivamente.

El presidente de FUCI, Gustavo Samayoa, cree que en estos precios, al contrario que en otros gastos cotidianos, se nota el peso de la oferta y la demanda y la coyuntura de las distintas comunidades: “La situación económica de cada una de ellas se refleja claramente en el
ranking, percibiéndose aquellas en las que la capacidad adquisitiva de
sus ciudadanos es un poco mejor”
.

COMPRAD, COMPRAD, MALDITOS 

En otros gastos, el peso del mercado y la renta de las familias se nota menos. Así, si ya te has casado, vamos a suponer que, con no poco esfuerzo, has conseguido ahorrar una buena entrada para comprar un modesto estudio de segunda mano. Vale. Acabas de entrar en el maravilloso mundo de la hipoteca, lo que supone asimismo dar un paso adelante en las procelosas aguas de los tributos municipales, autonómicos y estatales que se imputan a la vivienda. Desde los actos notariales previos, que varían en cada provincia, al IBI de cada municipio o la tasa de basuras que le parezca bien al señor alcalde.

Nada más entrar a la notaría, dependiendo donde vivas, así tendrás que rascarte el bolsillo. Y ojo porque en lo tocante a la vivienda, algunas diferencias se traducen en miles de euros. Contando solo los gastos en notarios, asesores y el propio trámite para cambiar la titularidad en el Registro de la Propiedad, las gestiones superan los 1.000 euros. Además, la diferente tributación de los impuestos correspondientes según la comunidad autónoma donde se realice la operación puede encarecer la suma final hasta alcanzar los 25.000 euros, aunque se trate de una vivienda de similares características pero con diferente ubicación geográfica.  

Imaginemos que ya estás en tu nueva casa. Ahora tendrás que vértelas con el concejal de Hacienda de turno: licencias de apertura de los negocios, alcantarillado, basuras, vados… elementos cotidianos que cuestan, y mucho. Y aquí nos encontramos, de nuevo, con un amplio abanico de precios y grandes diferencias. Según el interesante proyecto Transparencia de Cuentas Públicas, que ha explorado los datos de liquidación de presupuestos de las entidades locales relativos a 2012, los ayuntamientos de La Rioja son los que más ingresan en tasas municipales -335 euros de media por ciudadano y año-, un factor que engloba conceptos que van de la recogida de basura al alcantarillado, pasando por la utilización de instalaciones deportivas, los vados, las marquesinas, las licencias de apertura o los taxis. También se incluyen aquí cuestiones como el aprovechamiento del suelo municipal, el transporte público, la prevención y extinción de incendios, museos y cementerios… que morirse también cuesta. Y mucho. 

Tarragona, por ejemplo, es la segunda provincia más cara. Sus municipios recaudan 295 euros por vecino. Y el podio queda completado por Guadalajara (282 euros).

La comparativa da para mucho: un barcelonés (de la provincia) paga un 37% más que un madrileño. Si buscamos los ayuntamientos más baratos, nos los encontramos en Pontevedra (103 euros), Lugo (102 euros), León (101) y Ourense, en los que cada vecino aporta una media de 93 euros a las arcas municipales en tasas.  

Pero fijémonos en el IBI, la contribución urbana de siempre. Una vez al año, el bolsillo de los propietarios de pisos y casas recibe una visita que no suscita precisamente entusiasmo. La protagoniza este recibo. Pues bien, Los datos de 2011 son elocuentes: una familia con un piso en un barrio de clase media de 100 metros cuadrados en Barcelona pagaba 589 euros. Mientras, en Burgos desembolsaba una tercera parte de esa cuantía, 181 euros

Madrid fijaba en 2011, con sus 429 euros el segundo IBI más caro de las 18 ciudades comparadas para esta vivienda de segmento medio. San Sebastián es la tercera urbe más cara con sus 363 euros. En el extremo opuesto, aparte de Burgos, la fiscalidad menos gravosa por IBI para este tipo de vivienda se encontró en A Coruña, Málaga, Murcia, Pamplona, Valencia, Valladolid y Zaragoza

PASAR LA ITV…SI, PERO ¿DÓNDE? 

Tuviste boda, tienes casa -bueno, el banco tiene casa-. Eres fabricante de basura, tienes vado y claro… tienes coche. ¿Cuesta igual matricular un auto en toda España? ¿Y pasar la ITV?

En cuanto al primer aspecto, San Sebastián se lleva la palma. Durante 2012, el último año con comparativa general al que hemos tenido acceso, tener un coche en Donostia es un auténtico lujo y lleva aparejado el impuesto de circulación más caro de España. Así, un vehículo de tipo medio paga en el Ayuntamiento de Melilla 17,04 euros, en Madrid 64, en Barcelona 68,15, mientras que en San Sebastián se llega a los 81,56 euros

Si comparamos un vehículo de mayor cilindrada, de 16 a 19,99 CV, las diferencias llegan a ser alarmantes: en Madrid 175 euros, en Vitoria 175,66, en Barcelona 179, 22, en A Coruña 159,85, en Pamplona 132,32 y en San Sebastián 244,70

Y si tenemos que pasar la ITV, casi merece la pena mudarse de provincia… Según la organización de consumidores Facua la diferencia entre el precio según la región alcanza el 144% en turismos de motor diésel y hasta el 208% en motocicletas y ciclomotores. 

Según esta organización las inspecciones oscilan desde los 25,93 euros que cobran en Extremadura por un turismo diésel o gasolina, hasta los 63,23 euros que cuesta en la Comunidad Valenciana pasar la revisión a un turismo diésel. Además, la organización de consumidores recuerda que la subida media que se ha producido en los turismos con respecto al año 2012 es del 2,6%.

“En FACUA creemos que las diferencias entre ciudades de los precios
de tasas e impuestos municipales se debe a que los ayuntamientos
usan estos como parches para subsanar la mala situación económica de
sus arcas a costa del ciudadano.
Los consistorios, además, no suelen
contar con los representantes de los usuarios a la hora de aprobar
sus ordenanzas fiscales, lo que provoca que se tomen medidas a corto
plazo que tampoco solucionan los problemas de solvencia”, asegura Rubén
Sánchez, portavoz de FACUA-Consumidores en Acción.