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En España hay, aproximadamente, 20 millones de enfermos crónicos. Según datos de Sanidad, copan el 80% de la factura farmacéutica. Dicho argumento es uno de los que emplea el Gobierno para justificar el tan mentado copago de los medicamentos. Esto es: se cobrará una parte de la medicación que se dispensan en hospitales a pacientes no ingresados (y esto incluye, recordemos, ambulancias y quimioterapias). Y visto así, podría ser hasta razonable… si no fuera por la aplastante versión del crónico.

¿Cuánto cuesta ser un enfermo crónico en España?

¿Alguna vez te lo has preguntado? Mucho. Más de lo que te imaginas. Porque al copago 'hospitalario', que ahora incluye ambulancias, añádele el copago 'farmacéutico' (un crónico por lo general no vive, nunca mejor dicho, solo de los tratamientos del hospital) y todo eso alíñalo con los seguros: los médicos son caros y en los de vida, si te aceptan, será porque vas a pagar una prima muy alta. Pero tranquilo, esa es la menor de las posibilidades.

Natalia L. López, autónoma y diabética, lo dice alto y claro: “Si tienes una enfermedad crónica no te asegura nadie”. Y cuando dice nadie, es nadie. 

Natalia, insulinodependiente desde los 18 años, se topó con el primer obstáculo cuando ella y su marido, Álvaro Delgado, compraron su vivienda. “Al tener hipoteca, nos pedían lógicamente un seguro de vida”, explica. “Cuando vieron que yo era diabética me dijeron que nones y, después de mover papeles, aceptaron que el asegurado fuese Álvaro”, añade. El resultado es que ella quedará prácticamente libre de la hipoteca si en el peor de los casos a él le ocurriera algo, “pero el beneficiario del seguro sería el banco”, apunta él. En el caso contrario, que fuera ella la víctima, a Álvaro le tocaría seguir pagando como si nada…

“Si te aceptan la póliza, vas a tener que pagar una sobreprima seguro”

Así las cosas, decidimos comprobarlo en carne propia. Con Lupus Eritematoso Sistémico (LES) diagnosticado desde hace años, llamamos a la puerta de varios seguros y corredurías de. Nada. Nadie nos asegura. O por lo menos, no a los precios que ofertan y que se mueven desde los 32 euros al año hasta los más de 80 en función de la casa de seguros y de la póliza. “Pagando una sobreprima puede, repito, puede que te acepten la póliza para fallecimiento, no para invalidez”, es la respuesta que nos dan desde corredurías como seguros.es y acierto.com, entre otras consultadas. 

Y lo mismo en Mutua Madrileña, que oferta un seguro de vida con cobertura para invalidez y fallecimiento por 8 euros al mes… hasta que sale a relucir la palabra 'crónica'. En ese caso, responden, “habrá que hacer una valoración médica y ver de cuánto es la sobreprima, pero la póliza de invalidez no la van a aprobar seguro”. Seguro, dicen. Ironías de la vida…

Sí cabe resaltar que todas las compañías consultadas coinciden en destacar que la aseguradora estudia y valora cada caso por separado, pero también coinciden en destacar que, para conocer el coste de la sobreprima, primero se dan los datos y luego se hace el análisis. No cobrarán nada hasta que el cliente de el OK, pero sin datos, no hay tasación.

“Nadie tiene una garantía de vida”

Pilar Casas, presidenta de la Federación Española de Lupus (Felupus) corrobora lo que ya más o menos nos viene quedando claro: “Teniendo LES es prácticamente imposible que te hagan un seguro de vida”. ¿Tan claro lo tiene? “Sí, por toda la información que tengo cuando en su día intentamos conseguirlo”, asevera. 

Para Casas es injusto. “Nadie tiene una garantía de vida”, dice. Y acto seguido, se explica: “Uno puede tener un accidente o un cáncer en cualquier momento de su vida y no está gravado con eso; los lúpicos tenemos nuestras revisiones y nuestro control médico y etapas de inactividad de la enfermedad, así que no entiendo por qué no se nos da un seguro de vida”. De hecho, apunta, no es que siempre la respuesta sea un no. “Cuándo nos han aprobado la póliza ponían cuotas muy altas, altísimas”, protesta.

La presidenta de Felupus reconoce que es cierto que las personas lúpicas tienen más riesgo de sufrir infecciones y problemas cardiovasculares, pero lanza un órdago: “Hace poco leí que los fallos cardiovasculares son la mayor causa de muerte en España y no creo que todas las personas que los sufran tengan lupus, por lo que pagarían un seguro de vida normal”, lamenta. 

Fuentes del grupo Sabadell, consultadas en referencia al seguro de vida obligatorio que requiere toda hipoteca, ratifican lo que dice Casas: “No, con una enfermedad crónica no se arriesgan, automáticamente te lo deniegan”.

Según los cálculos de Casas, hay unos 48.000 lúpicos en España.

Autónomo y crónico: si no tienes dinero, estás perdido

La aversión de las aseguradoras por los enfermos crónicos va aún más allá, ya que como explica Natalia L. López afecta también a los seguros para autónomos. “Ahora hay propuestas muy interesantes relacionadas con la posibilidad de cobrar el paro o de cobrar en bajas, pero en cuanto les digo que soy diabética a la gente que pasa por la tienda ofreciéndolas, se van y no vuelven”. Sin ni siquiera hacer una valoración.

Así las cosas, y sin entrar en los menos que acarrea para cualquier cotidianidad ser crónico pero teniendo en cuenta que Natalia pagara el doble (sí, el doble) por su insulina, cabe preguntarse ¿está el copago realmente justificado?