Quantcast

Drama por las adopciones internacionales en Rusia: 500 familias españolas pendientes de la firma de un convenio

Desde mucho colectivos se asegura que este freno a las
adopciones internacionales de niños rusos por parte del aquel país, forma parte
de las consecuencias del endurecimiento
de las leyes sociales homófobas del gobierno de Vladimir Putin.
Aseguran
que las autoridades rusas quieren hacer un seguimiento más celoso de los niños
por si un rechazo familiar provoca una segunda adopción con una pareja o una
familia monoparental de orientación gay.

Arturo y Lola niegan
la mayor.
Según ellos, Rusia es un país soberano cuyas leyes y jurisdicción
hay que respetar como parte de las normas de la adopción internacional. “Y Rusia, además,  tiene prohibidas las adopciones por parte de
parejas gay desde siempre”, apunta él
.

La casuística es muy clara: Apenas el 0,3% de las adopciones
se resuelven con reasignaciones de custodia; “lo que puede significar que, tal vez,  un niño cada siete años se ajuste al caso de parejas homosexuales”, apunta Arturo. “Más bien creo que Rusia quiere realizar un seguimineto sobre los menores, que, además, no pierden la doble
nacionalidad ruso-española hasta los 18 años”.
 Concluye Lola: “A ver si se consigue que los dos estados firmen por fin”.

A estas alturas, las palabras que le quita el sueño son 'convenio
bilateral', un tratado sobre adopciones internacionales que España y Rusia negocian
desde hace más de dos años, y cuya firma no termina
de llegar. “La orden de paralización de
las adopciones por parte del  ministerio
ruso es del 29 de agosto, cuando entra a todos los juzgados de ese país. Y
nosotros tendríamos un segundo juicio, el definitivo, en unos dos meses
“, dice apesadumbrada.

“No son los más de 30.000 euros que llevamos invertidos, es
el problema de estar a un paso, que Ylia ya piense, de algún modo, que somos su
papá y su mamá. Que pueda sufrir el que
sería su segundo abandono… sin saber que no es cosa nuestra, que no somos los culpables”, dice Lola
emocionada
.

La solución podría
llegar el próximo día 3 de octubre, cuando una delegación de la Duma -parlamento- de
Moscú llega a España para firmar una serie de acuerdos. “Y uno podría ser el
que ponga fin a nuestra pesadilla”
, apunta esta pareja de vecinos de Guadalajara.

Según las últimas cifras reconocidas por parte de la
administración rusa, a 31  de enero de
2012, 79.990 niños rusos habían sido adoptados en otros países. El último año
en que existen registros por nacionalidades de adopción, España es el segundo
país de destino, con 947 adopciones. ¿La primera? EE.UU con 2.012 adopciones.

Arturo y Lola, junto con otras familias afectadas por el parón en las adopciones, han iniciado una campaña de recogida de firmas en Charge.org para pedir al ministro de Exteriores español, José Manuel García Margallo, la firma del convenio entre nuestro país y Rusia. Y claro, ya llevan casi 16.000 firmas

 

Comentarios de Facebook