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La experiencia piloto del congreso transparente de Compromís-Equo, la Red Ciudadana Partido X, el proceso constituyente impulsado en Cataluña por Teresa Forcades y Arcadi Oliveres o la plataforma enRed son algunos ejemplos de una manera distinta de enfocar la acción política que se han dado a conocer en los últimos meses.

Son propuestas que parten de la ciudadanía y de una ruptura con la representación institucional implantada desde 1978, que vive sus horas más bajas de aceptación.

La necesidad de una política que atienda más a los requerimientos ciudadanos, la toma de decisiones en común y la importancia de internet como nudo comunicador y agente político son características que comparten, en mayor o menor grado, unas iniciativas que traducen algunas demandas expresadas en las plazas de todo el país desde el 15 de mayo de 2011. 

UN CONGRESO TRANSPARENTE

El jueves 12 de septiembre, el portavoz en el Congreso de los Diputados de Compromís-Equo, Joan Baldoví, votó en contra de la Ley de Transparencia.

El sentido de su voto fue el que había recogido la página web congresotransparente.com, que registró un total de 2.286 votos, de los que el 79% eran partidarios de que el diputado votase en contra de esta Ley si las enmiendas presentadas no eran aceptadas.

Baldoví manifestó la intención de Compromís-Equo de seguir desarrollando esta aplicación y convertirla en una realidad para que los diputados puedan conocer la valoración de los ciudadanos antes de efectuar su voto

DEMOCRACIA Y PUNTO

La Red Ciudadana Partido X presentó el martes 3 de septiembre un comunicado en el que anunciaba “la creación de un espacio de ruptura definitiva de los ciudadanos frente a una clase política que no está a la altura y nos perjudica”.

Su programa, denominado Democracia y Punto, se fundamenta en la transparencia en la gestión pública y la participación de la ciudadanía para elaborar los asuntos comunes.

Esta red, que también se denomina método, reclama el derecho a voto de forma permanente para ejercerlo “cuando consideremos que los representantes que hemos elegido podrían no representarnos correctamente“.

Otra de sus propuestas es la utilización de referéndum obligatorio y vinculante para decidir sobre “casos muy contados que afecten a legislaciones de gran calado”.

Su ambicioso proyecto se materializará en Listas Abiertas Ciudadanas para los candidatos a las elecciones. El 8 de octubre explicarán con detalle, y con rostros, ya que hasta ahora trabajan desde el anonimato, sus propuestas y próximos movimientos.

EL PROCESO CONSTITUYENTE CATALÁN

En Cataluña, la monja Teresa Forcades y el economista Arcadi Oliveres publicaron el 10 de abril un manifiesto para la convocatoria de un “proceso constituyente que permita al pueblo catalán decidir de forma democrática y pacífica qué modelo de Estado y de país desea“.

Su objetivo no es crear un partido político sino “impulsar un proceso desde abajo que culmine en la creación de una candidatura unitaria cuyo objetivo sea la convocatoria de una asamblea constituyente“.

Entre sus medidas figuran la expropiación de la banca privada, la democracia participativa, la soberanía alimentaria y una reconversión ecológica de la economía para “un proyecto de cambio social y de ruptura con el actual orden“, como se definen.

Su manifiesto suma ya más de 43.600 adhesiones.

UNA RED DE MAREAS POR LO COMÚN

En Madrid, una de las cristalizaciones del 15-M es enRed, un espacio de análisis compuesto por gente que ha coincidido en movilizaciones contra los desahucios o por la sanidad pública en los últimos dos años. Ahora se reunen en una asamblea general una vez al mes y mantienen dos grupos de trabajo.

Su planteamiento parte de la “necesidad imprescindible de impulsar una reforma radical de la Constitución” y de la lucha “contra el expolio de lo común, como los servicios públicos y recursos como el agua, el espacio o el mismo territorio”.

Descartan, de momento, lanzar una propuesta electoral propia aunque sí pretenden abrir una discusión amplia al respecto.