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Guerra en Siria: Obama contará con la ONU para desarmar a Damasco

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Todo empezó con una declaración en rueda de prensa del secretario de Estado norteamericano, John Kerry: EE.UU. no atacaría Siria si Damasco entregaba las armas químicas. Y de ahí, la reacción corrió como la pólvora: Rusia, aliado sirio, instó al régimen de Al Assad a provecer al desarme para evitar el desarme y Siria, por boca de su ministro de Exteriores, Walid Muallen, saludó la propuesta.

Pocas horas después, se confirmó la buena nueva: «Hemos mantenido una ronda de conversaciones muy fructíferas con el ministro de Exteriores Sergei Lavrov ayer y éste propuso una iniciativa relativa a las armas químicas y, durante la noche, hemos dado el visto bueno a la iniciativa rusa», dijo Muallen.

La pelota quedaba así en el tejado del presidente de EE.UU, Barack Obama, que el viernes pasado había invitado a firmar una declaración a diez países aliados (España entre ellos) en la que aseguraba que el mundo no podía esperar «a los fracasados procesos interminables» de Naciones Unidas. Con la reacción de Siria favorable al desarme, Obama vuelve sobre sus pasos y aceptará negociar el control del armamento químico sirio en el Consejo de Seguridad de la ONU, tal y como ha anunciado un portavoz de la Casa Blanca.

Según la misma fuente, el presidente de EE.UU. ya ha hablado con sus homólogos de Francia y Reino Unido y están de acuerdo en seguir ahora por la vía diplomática empleada por Rusia y Siria, lo que significa dejar en 'stand by' los preparativos de su ataque contra Siria. No obstante, pedirá el apoyo del Congreso para usar la fuerza para que el régimen de Bachar Asad ceda el control de su arsenal químico.

Obama ha accedido de nuevo a frenar los preparativos de su ataque contra Siria, pero sigue pidiendo al Congreso que autorice el uso de la fuerza como elemento de presión para que el régimen de Bachar Asad ceda el control de su arsenal químico.
La destrucción del gas sarín y otras sustancias tóxicas no será fácil. El régimen de Asad tiene primero que reconocer que posee estas armas, que según fuentes francesas ascienden hasta las 1.000 toneladas. Y aunque el Senado de EE.UU. ha suspendido la votación que tenía prevista para el miércoles sobre el ataque a Siria, demócratas y republicanos preparan otro texto que pida negociaciones y la destrucción verificable del arsenal.

Según explicó hoy Kerry ante la comisión de Fuerzas Armadas de la Cámara de Representantes (que ya estaba prevista y en la que el secretario de Estado tenía que defender el ataque sirio), «el presidente cree que debemos mantener esta amenaza totalmente encima de la mesa». Luego, añadió: «Queremos que actuéis… Necesitamos saber que si esto no puede hacerse o si esto es un retraso o es un juego o no es real, vamos a hablar con una voz y vamos a pedirle cuentas al régimen de Asad. El uso de la fuerza no debe estar en absoluto fuera de la mesa».