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Los cosecheros de esa región de la provincia Pinar del Río, la más occidental del país, intensifican actualmente el riego de los semilleros, la preparación de tierras y la construcción de los aposentos (casas) para la cura natural de la hoja, los primeros pasos de la campaña tabacalera.

Pinar del Río, aporta el 70 por ciento de la producción nacional de tabaco y la mayoría de las capas que se utilizan en la industria para fabricar las emblemáticas marcas de puros Habanos torcidos a mano.

El investigador Nelson Rodríguez explicó que con la aplicación de procedimientos como el de la doble hilera es posible incrementar hasta en un 26 por ciento el número de plantas dentro de una misma superficie, mientras el rendimiento crece en igual proporción.

Como resultado citó el aumento de los volúmenes productivos sin necesidad de incorporar nuevas áreas a la campaña, ni más hombres para su cuidado.

El tabaco es el cuarto sector económico en aportación al Producto Interno Bruto (PIB) de Cuba y emplea, en la temporada normal, a unos 150.000 trabajadores en la isla que puede llegar al cuarto de millón en los momentos “pico” de la recolección.

La Corporación Habanos S.A., centrada en la comercialización de los puros “premium” que se elaboran en Cuba, comercializó 416 millones de dólares en 2012, según datos divulgados por esa entidad.