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Se trata del cruce de datos que permitieron determinar que se saboteó una zona que concentra gases cuya fuga por desgaste hubiese sido progresiva, lo que no ocurrió en Amuay el 26 de agosto de 2012, dijo Ramírez en una entrevista en el canal privado Televen.

La explosión e incendio en Amuay, que dejó 42 muertos, 8 desaparecidos, más de un centenar de heridos y millonarios destrozos en casas, comercios y en un destacamento militar vecino, fue obra de “la fuga descomunal” en segundos de más de 3.500 barriles desde una estructura “sólida”, una de las “más robusta” del sistema, remarcó.

La nube de gases pasaba sobre un destacamento de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militarizada) que estaba siendo evacuado cuando se produjo la explosión y el incendio, por lo que alrededor de la mitad de las víctimas se reportó en ese lugar.

Si el viento, añadió el ministro, hubiese soplado en dirección contraria al destacamento de la GNB la nube habría llegado al mar Caribe tras cruzar toda la refinería de Amuay, que hubiese quedado totalmente afectada si la explosión se hubiera registrado en ese trayecto.

Ramírez dijo que las demás pruebas serán mostradas mañana lunes en un acto con trabajadores convocado en Caracas, en la sede de su ministerio y de la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), de la cual es presidente.

Al cumplirse un año del percance, Ramírez escribió en la red social Twitter, sin revelar pruebas, que la investigación arrojaba “elementos contundentes” que demostraban que no se trató de un accidente o de un fallo derivado de supuesta falta de mantenimiento.

“Recordar y honrar a los caídos (…) marca “un día de dolor, de reconocimientos y de profunda reflexión. Un día para recordar al Gigante Chávez”, añadió en alusión a Hugo Chávez, fallecido en marzo pasado y sucedido en abril por su heredero político, Nicolás Maduro.

Maduro ha dicho que la que se conoce como la peor tragedia de la historia petrolera reciente venezolana fue obra de “un sabotaje de sectores desesperados” que así creyeron que ganarían las elecciones de octubre de 2012, en las que Chávez consiguió ser reelegido.

“Fue un sabotaje de la derecha que no tiene escrúpulos” y así lo determinó “una investigación técnica de carácter internacional”, añadió Maduro el mes pasado, aunque Ramírez dijo hoy que en realidad fue un trabajo de investigación efectuado por expertos nacionales.

Dirigentes de la oposición mostraron en agosto pasado otro informe que atribuyó el hecho a “negligencia gerencial” derivada de “falta de inversión y mantenimiento”, lo que hoy volvió a ser descartado y negado por Ramírez.