miércoles, 23 septiembre 2020 12:51

La presidenta de Brasil dice que tienen que admitir la existencia de problemas urgentes

“Sé como todos ustedes que todavía hay mucho por hacer y por eso el Gobierno debe tener humildad y autocrítica para admitir que existe un Brasil con problemas urgentes para vencer”, señaló Rousseff en referencia a las manifestaciones populares previstas para mañana, con motivo del aniversario número 191 de la independencia.

“La población tiene todo el derecho de indignarse con lo que hay erróneo y exigir cambios, pero hay, igualmente, un Brasil de grandes resultados, que no podemos dejar de mirar y reconocer”, señaló Rousseff, quien citó el crecimiento en el segundo trimestre el año, superior al de países como México, Corea del Sur.

La economía brasileña creció un 1,5 % en el segundo trimestre del año en comparación con el primero y un 3,3 % frente al mismo período de 2012, según informó en agosto el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).

En su discurso, la jefa de Estado destacó los “cinco pactos” propuestos por el Gobierno para los sectores de salud, educación, política fiscal, transporte público y reforma política, como respuesta a la ola de protestas que se intensificó en junio en todo el país.

De acuerdo con la presidentas, Brasil avanzó bastante en muchos campos, pero todavía es “un país con servicios públicos de baja calidad”, admitió.

La reducción de la inflación, las subastas para la explotación petrolífera, en particular del horizonte de reservas de hidrocarburos en aguas muy profundas del Atlántico, conocido como presal, y de concesiones de obras de infraestructura fueron otros puntos destacados por Rousseff.

La mandataria también abordó el polémico tema de contratación de profesionales extranjeros del área médica, en su mayoría cubanos, para el programa “Más médicos”.

“La llegada de médicos extranjeros, que están ocupando sólo las plazas que no interesan y no son llenadas por los brasileños, no es una decisión contra los médicos nacionales y sí una decisión en favor de la salud”, apuntó.

Para Rousseff, “Brasil le debe mucho a sus médicos, pero el país todavía tiene una gran deuda también con la salud pública”, aseveró.

Rousseff y los principales líderes mundiales participaron hoy en la Cumbre del G20 en la ciudad rusa de San Petersburgo, que concluyó con un plan de objetivos de deuda pública a medio plazo individualizados para cada uno de los países miembros del grupo.