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Así lo revela el último Eurobarómetro difundido hoy por el Parlamento Europeo (PE) de cara a los comicios europeos que se celebrarán del 22 al 25 de mayo de 2014 y en las que la nueva Eurocámara elegirá por primera vez al presidente de la CE.

Para la mitad de los europeos y el 47 % de los españoles encuestados (4 puntos menos que en el anterior sondeo) pertenecer a la UE es positivo, en tanto que el 54 % de los comunitarios opina que ser miembro de la Unión ha beneficiado a su país.

En el caso de los españoles, la mitad de los encuestados cree que España ha sacado provecho de su pertenencia a la UE, nueve puntos menos que en el sondeo anterior.

El 41 % afirma lo contrario, lo que supone nueve puntos más.

Una gran mayoría de españoles y del resto de los europeos afirman que participarían más en las elecciones europeas de 2014 si los partidos nombraran a sus candidatos para presidente de la Comisión Europea (CE) y ven con buenos ojos poder decidir directamente sobre su favorito en un futuro cercano.

En este sentido, el 55 % de los ciudadanos de la Unión Europea (UE) y el 47 % de los españoles encuestados en junio pasado declaran que acudirían más a las urnas si las familias políticas propusieran un candidato para liderar la CE.

El 70 % de los encuestados en la UE de los Veintisiete (Croacia entró el 1 de julio) y el 73 % de los españoles preguntados estaría además a favor de elegir en un futuro cercano directamente al presidente del Ejecutivo comunitario.

Las razones por las que los europeos y entre ellos los españoles apoyarían un sistema electoral directo para nombrar al máximo responsable de la CE son en un 31 % y en un 23 %, respectivamente, que entonces las decisiones de Bruselas serían vistas con mayor legitimidad ante los ojos de los ciudadanos.

Para el 30 % de los ciudadanos de la UE y el 32 % de los españoles específicamente, este sistema reforzaría la democracia en el bloque comunitario.

Por otra parte, el 72 % de los europeos afirma que lo que une a los países miembros de la UE es más importante que lo que les separa, un porcentaje que se sitúa en el caso de España en el 56 %.

Si se les pregunta si consideran que su voz cuenta en la UE, el 57 % de los ciudadanos europeos creen que no es así, frente al 40 % que opinan que tampoco cuenta en su propio país.

En el caso de España, el 68 % cree que su opinión no se escucha en la Unión frente al 28 % que sí lo considera, y el 55 % que tampoco se les tiene en cuenta en el país, comparado con el 42 % que defiende lo contrario.

A nivel europeo el 62 % sí cree que como país tienen peso en la UE frente al 34 % que no lo ve así, pero en España esta tendencia se invierte, dado que el 43 % afirma que la voz del país cuenta en Bruselas comparado con el 50 % que no lo cree.

En lo que coinciden todos los europeos es en el principal reto que enfrentan la UE y sus países miembros en el futuro: el desempleo, seguido de las desigualdades sociales, la deuda pública, el acceso a empleos por parte de los jóvenes, el envejecimiento de la población, el crecimiento insuficiente, la inmigración, el fraude fiscal, la competencia de países emergentes y el terrorismo.

El paro es el principal desafío para el 55 % de los europeos, mientras que en el caso específico de los españoles lo es para el 79 %, de acuerdo con Eurostat.