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Mineros informales protestan contra acciones del Ejército y la Policía en Perú

El presidente de la Fedemin, Luis Otsuka, declaró a Efe que los afiliados al gremio se movilizan por las calles de Puerto Maldonado, la capital de la región de Madre de Dios, en cuya plaza de armas han convocado a un mitin.

“Las protestas son contra el abuso que viene cometiendo este Gobierno y especialmente el señor (ministro del Ambiente, Manuel) Pulgar-Vidal”, aseguró Otsuka.

El Gobierno peruano reinició el jueves pasado las operaciones de interdicción contra la minería ilegal en Madre de Dios, donde efectivos de la Marina de Guerra, el Ejército y la Policía decomisaron balsas, dragas, bombas de succión y otros equipos que se utilizan para extraer oro de los ríos de la zona.

Según Otsuka, los mineros de Fedemin fueron afectados por esta interdicción y perdieron maquinaria valorada en tres millones de dólares, entre excavadoras, cargadores, volquetes y generadores.

Las autoridades han anunciado que en abril de 2014 concluirán el proceso de formalización de los pequeños mineros y de los mineros artesanales, quienes no utilizan grandes maquinarias y no trabajan en zonas prohibidas, y que reprimirán duramente a los que para ese plazo se encuentren fuera de la ley.

“El Gobierno tiene que corregir estas normas, no hay otro camino. El Gobierno tiene que entender que se ha equivocado, es un fracaso su formalización, pues sacaron normas que no permiten la actividad minera”, comentó Otsuka.

El dirigente de la Fedemin añadió que su gremio pide la renuncia de Pulgar-Vidal porque, en su opinión, éste “quiere desaparecer la minería” y no tiene una actitud de diálogo.

El ministro del Ambiente declaró el martes último que “hay actividades destructivas que el Estado no puede permitir” y que en las operaciones de la semana pasada en Madre de Dios solo se destruyó maquinaria prohibida.

Durante el pasado Gobierno de Alan García (2006-2011) se iniciaron las operaciones de interdicción contra la minería ilegal en Madre de Dios, región que cuenta con una zona de reserva con exclusión para las actividades mineras que, sin embargo, tiene unas 30.000 hectáreas afectadas por esa actividad ilegal.

Para separar el oro de otros metales, una gran cantidad de mineros utilizan mercurio y después lo vierten a los ríos, lo que causa gran contaminación en el ecosistema.

Los dirigentes de los gremios mineros de diversas partes del país, entre ellos de la Fedemin, tiene previsto reunirse el próximo viernes en Lima con el presidente del Consejo de Ministros, Juan Jiménez, para comunicarle su posición sobre las acciones del gobierno.

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