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“Queremos celebrar estas declaraciones que vienen a ser el reconocimiento de una viejísima aspiración de Fedecámaras”, dijo el presidente de este gremio patronal, Jorge Roig, en rueda de prensa.

En Venezuela rige un control de cambio desde hace diez años que impide el libre acceso a las divisas.

La moneda extranjera se debe adquirir a través de instituciones del Estado y cumpliendo una serie de requisitos.

El ministro de Finanzas, Nelson Merentes, dijo el pasado domingo que se requiere de la reforma de “varias leyes” para que pueda cumplir su función.

“El dólar paralelo es el que perturba, el que pone la ansiedad en la sociedad”, dijo Merentes al reconocer que el control estatal ha dado paso a un mercado ilegal donde el valor de las divisas quintuplica en la actualidad las tasas oficiales de cambio que, en el caso de la moneda estadounidense, es de 6,30 bolívares por dólar.

El titular de Fedecámaras dijo si bien un “país moderno” requiere el libre comercio, el control estatal sobre las divisas “lo que normalmente busca es que el dinero se quede en el país, que vaya a la producción productiva y eso no ha ocurrido”.

“Lo que ha ocurrido es una fuga importante de divisas y transacciones especulativas”, agregó.

Además de reformas a la Ley de Trabajo que no precisó, el titular de Fedecámaras recomendó “despenalizar el régimen cambiario” y cambiar un modelo económico que privilegió la importación y va en detrimento de la producción nacional.