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El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, reconoció hoy ante la comisión presupuestaria del Bundestag (cámara baja) -según varios de sus participantes- que hay “un cierto problema” en la aplicación de las reformas exigidas a Atenas, lo que ha generado un desfase entre los ingresos previstos y los reales.

En concreto, el ministro apuntó que el plan de privatizaciones se está llevando a cabo más despacio de lo esperado y que también se han registrado dificultades en la compra de bonos soberanos helenos en manos de bancos centrales del eurosistema.

Aunque Schäuble no aportó cifras concretas del tamaño del agujero financiero del programa griego -que concluye a finales de 2014-, otros participantes en la sesión de la comisión cifran entre 4.000 y 6.000 millones de euros.

Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), Atenas precisará además 6.500 millones de euros en 2015.

La puerta a un tercer paquete de rescate sigue abierta desde que recientemente Schäuble afirmase en un acto electoral que Atenas precisará más ayudas una vez que acabe el presente programa a finales del año que viene.

Ante la comisión parlamentaria, Schäuble recalcó que puede ser que Grecia precisa más ayudas financieras tras este programa, pero que este extremo sólo se sabrá con certeza a mediados de 2014.