Quantcast

Berlín rechazará las presiones del G20 para acelerar la unión bancaria europea

El Ejecutivo germano considera que “no será sorprendente” que en la cumbre del organismo que agrupa a las potencias industrializadas y emergentes, prevista para este jueves y viernes, se exija más premura a la zona del euro para cimentar institucionalmente un marco más estable.

No obstante, el Gobierno alemán se adelantó a desestimar estas posibles peticiones del G20 y a reiterar su postura: es preferible avanzar despacio pero de forma segura y no prometer plazos y objetivos que no son realistas, ya que esto devolvería la desconfianza a los mercados.

Ésta ha sido la posición alemana -y la que se ha acabado imponiendo- desde que se planteó que la unión bancaria era la solución que precisaba la Unión Económica y Monetaria (UEM) para evitar nuevas crisis de la magnitud de la presente.

Frente a la opción defendida principalmente por España e Italia, que abogaban por implementar la unión bancaria lo antes posible, Alemania impuso un calendario mucho más conservador.

Así, la primera de las tres patas de este proyecto, el supervisor bancario bajo el paraguas del Banco Central Europeo (BCE), echará finalmente a andar a mediados de 2014.

Mientras tanto deberán acordarse los otros dos pilares de la unión: el mecanismo de desmantelamiento de los bancos quebrados y el sistema común de garantías bancarias.

En el ámbito financiero, el G20 también abordará los problemas relacionados con los bancos en la sombra -las entidades que actúan como bancos pero que legalmente no lo son, como los Hedge Fonds-, que a juicio de Berlín “deberían ser regulados de manera más estricta”.

Asimismo, está previsto que el G20, que se reúne los próximos días 5 y 6 de septiembre en San Petersburgo (Rusia), hable sobre los llamados “too-big-to-fail”, los bancos considerados demasiado grandes como para poder caer, porque implicaría un peligro para todo el sistema financiero.

Comentarios de Facebook