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El primer ministro británico resumió muy bien ayer las fuertes dudas que despierta en Washington y Londres la posibilidad de lanzar un ataque contra el régimen sirio. Y lo hizo sin negar la debilidad probatoria que destacan cada vez más observadores del juicio exprés que los «fiscales» Barack Obama y David Cameron han lanzado contra el acusado Bashar al Assad. «No existe una certeza al 100% sobre …