domingo, 27 septiembre 2020 9:35

Ven un error cerrar el acuerdo de paz en Colombia antes de tiempo

“Ambas partes podrían estar tentadas a conformarse con un acuerdo expedito (…), pero sería un error en el futuro”, aseguró la entidad fundada en 1995 para ayudar a prevenir y resolver conflictos en el informe “Justicia Transicional y los Diálogos de Paz en Colombia”, presentado hoy en Bogotá.

“Completar este proceso tomará probablemente décadas. Lo que el Gobierno y las FARC tienen que hacer ahora es acordar la hoja de ruta para una transición larga, pero definitiva, hacia la paz”, añadió la ICG en referencia la insistencia de varios sectores para concretar cuanto antes un acuerdo que ponga fin a un conflicto armado de más de 50 años.

La organización, con sede en Bélgica y más de 15 años de seguimiento de los conflictos internacionales, presentó 17 recomendaciones que están dirigidas no solo a los dos actores principales para hacer frente a un proceso que considera “difícil” por su cercanía con los comicios presidenciales y parlamentarios de 2014.

Precisamente, ICG recordó a las partes que negocian en Cuba desde noviembre de 2012 las limitaciones administrativas y financieras del país con el fin de “no repetir el error de establecer un sistema ambicioso en el plano legislativo” que no represente las necesidades de Colombia.

En el informe se señalan, además, varios vacíos en la agenda y se plantea la necesidad de reconocer la autoría de los delitos de lesa humanidad cometidos “de cualquiera de los dos lados” para garantizar un “plan claro, creíble y coherente”.

“La agenda de negociación no menciona varios aspectos claves para un acuerdo de Justicia Transicional adecuado, tales como los mecanismos para establecer la responsabilidad penal individual y la reparación”, según puede leerse en el texto.

ICG recomendó a las partes establecer una “Comisión de la Verdad” que fomente las iniciativas locales de memoria, permita “la búsqueda y narración” de los hechos y ayude en la “reparación integral” de las víctimas para superar los obstáculos.

“Debe existir un compromiso renovado con la reparación integral (…), que incluya el fortalecimiento institucional y el establecimiento de un proceso creíble de depuración que prevenga un retorno a la violencia armada”, expresó la IGC.

Con referencia a un acuerdo final, la organización instó a los negociadores a plasmar un “Estatuto de Víctimas y Restitución de Tierras” reforzado con pautas que aseguren la “no repetición” y los “fuertes vetos” a las conductas violentas.

De otro lado, la ONG sugirió el estudio de una amnistía especial para los miembros de las FARC que cubra sólo los delitos políticos y sus crímenes conexos, además de eximir de la extradición a quienes se comprometan a no recaer en las actividades ilegales.

No obstante, subrayó que los “delitos graves” deberán ser afrontados con base en las legislaciones actuales y los beneficios que presupone esclarecer los móviles de los delitos.

“Es esencial poner fin al conflicto armado para avanzar hacia una Colombia más pacífica, justa y democrática. Pero no se puede construir un futuro estable sin reconocer el pasado”, indicó.

Asimismo, la entidad pidió a la comunidad internacional que facilite el apoyo financiero y técnico que soliciten las partes y “así poner fin a un conflicto que ha cobrado la vida de unas 220.000 personas, ha desplazado a más de cinco millones y ha convertido en refugiados a casi 400.000”.

Alejandro Rincón Moreno