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La circulación de vehículos por las principales avenidas de Bogotá, que suele ser caótica a primeras horas de la mañana, presentaba hoy una fluidez poco habitual, sin los atascos que caracterizan a Bogotá.

La disminución del tráfico se debe en parte a la suspensión de clases en la mayoría de colegios y universidades de la ciudad y a la decisión de muchos transportistas de no sacar sus vehículos por temor a ser objeto de ataques por parte de los manifestantes.

En la Autopista Sur, que comunica Bogotá con la localidad de Soacha y otros municipios vecinos, manifestantes bloquearon la vía e impidieron el paso de los pocos autobuses públicos que circulaban esta mañana por el sector.

Pasajeros denunciaron a emisoras de radio que en algunos puntos de esa avenida grupos de manifestantes detuvieron a los vehículos de transporte público y ordenaron a los viajeros apearse de ellos, lo que los obligó a seguir a pie hasta sus lugares de destino.

De igual manera han comenzado a registrarse concentraciones, especialmente de estudiantes y sindicalistas que marchan por algunas calles del centro de la ciudad de manera pacífica, sin llegar a bloquear las vías, salvo pequeños incidentes con la Policía.

A lo largo del día están previstas marchas que partirán de distintos puntos de la ciudad como universidades y hospitales, puesto que los trabajadores de la salud se han sumado a las manifestaciones, y todas deben confluir en la Plaza de Bolívar, en uno de cuyos lados está el Capitolio cercano a la Casa de Nariño, sede del Ejecutivo.

Además de los bloqueos que desde que comenzó la huelga agraria se registran en numerosas carreteras de Colombia, camioneros interrumpieron hoy la circulación en la Autopista Bogotá-Medellín cerca del municipio de Santuario, en el departamento de Antioquia (noreste), en apoyo a los campesinos.

En esta jornada de protesta están autorizadas 48 marchas en todo el país, para las que se han dispuesto 20.000 policías para garantizar la seguridad de los ciudadanos, manifestó hoy el general Yesid Vásquez, director encargado de seguridad de esa institución.

Al referirse a las marchas de hoy, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, hizo hoy una llamada “a la cordura” para que las manifestaciones transcurran sin incidentes violentos como los sucedidos los últimos días en barrios de la periferia de Bogotá y municipios vecinos con acciones vandálicas.

“Sé que hoy va a haber manifestaciones en diferentes ciudades, aquí en Bogotá, que quieren solidarizarse con los campesinos. Hay situaciones que dan pie para protestar, pero ojo, no caigamos en manos de los violentos, no permitan que los violentos se apoderen de esas protestas”, manifestó el gobernante.

Mientras tanto, en Tunja, capital del departamento de Boyacá, delegados del Gobierno y los campesinos negocian por tercer día consecutivo un acuerdo que ponga fin a la huelga y permita que se levanten los bloqueos en 55 puntos de las carreteras de esa región del centro de Colombia.