Compartir

Cameron se ha dirigido a los diputados al comienzo de una sesión parlamentaria de urgencia que votará, alrededor de las 21.00 GMT, sobre el “principio” de una intervención militar en respuesta a los supuestos ataques con armas químicas del régimen sirio, si bien los laboristas ya han anunciado que van a rechazarlo. La Cámara de los Comunes, por exigencia del Partido Laborista, esperará hasta el dictamen de los inspectores de la ONU desplegados en Siria para pronunciarse en una segunda votación, en fecha aún no determinada, sobre la intervención directa de Londres en el conflicto. Eso sí, Cameron ha considerado que sería “impensable” emprender una acción militar si hubiera una “oposición aplastante” en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Al iniciar el debate, el 'premier' conservador ha afirmado que un ataque con armas químicas es “un crimen contra la humanidad” y que la moción que hoy ha presentado busca obtener el “mayor consenso posible”, tanto en la Cámara como entre los ciudadanos británicos. “Hemos aprendido lecciones de conflictos anteriores, especialmente sobre la profunda preocupación que se produjo en este país a raíz de aquello que fue mal en 2003 en Irak”, ha recalcado el jefe del Gobierno británico.

En su opinión, la diferencia entre la intervención en Irak y una eventual acción militar contra el régimen sirio reside en que “ahora no hay duda de que se han utilizado armas químicas. Nadie duda seriamente sobre eso”, ha manifestado. Cameron ha resaltado a este respecto que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se opuso al ataque a Irak hace diez años, mientras que en esta ocasión “cree profundamente que se ha cruzado una importante línea roja y, en este caso, apoya la acción”. Lo mismo ha señalado el primer ministro británico sobre la Liga Árabe, que en 2003 se oponía a las medidas militares y que ahora ha pedido al Consejo de Seguridad de la ONU que supere las diferencias entre sus miembros y apruebe medidas “disuasorias y necesarias” contra el régimen de Bachar el-Asad.

El líder 'tory' ha sostenido ante los Comunes que el supuesto uso de armas químicas contra civiles requiere una “decidida respuesta humanitaria” por parte de la comunidad internacional. Su moción busca que el Parlamento dé luz verde a una “acción militar que sea legal, proporcionada y centrada en salvar vidas gracias a la prevención del uso futuro de armas químicas en Siria”. Sobre la legalidad de una eventual intervención, Downing Street ha divulgado un informe que defiende que el ataque estaría justificado por razones humanitarias incluso sin el apoyo de la ONU.

LA ONU PIDE UNA OPORTUNIDAD PARA LA DIPLOMACIA  

El debate en el Parlamento británico coincide con una nueva jornada de trabajo de los inspectores de la ONU encargados de determinar lo ocurrido el pasado 21 de agosto en Siria. Los expertos visitan el suburbio de Douma y se disponen a examinar los lugares donde presuntamente cayeron los cohetes cargados con agentes químicos. Asimismo, como en las dos jornadas anteriores de trabajo, tomarán muestras y se entrevistarán con víctimas y testigos de lo ocurrido. Los investigadores informarán de los primeros resultados de sus pesquisas al secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, nada más abandonar suelo sirio el sábado por la mañana.

Ban habló ayer sobre la crisis siria con Obama para compartir información con él y transmitirle la esperanza de la ONU de que se dé tiempo a los inspectores para finalizar su misión. “Le expresé mi deseo de que a este equipo de investigación se le permita continuar su trabajo durante el tiempo que le encomendó su mandato”, ha indicado Ban. “Le conté que compartiríamos la información, nuestros análisis, muestras y evidencias con los miembros del Consejo de Seguridad, y, en general, con los miembros de Naciones Unidas”, ha agregado. El alto funcionario internacional ha insistido en que “hay que dar una oportunidad a la diplomacia, dar una oportunidad a la paz” y ha abogado por mantener abiertas las vías de diálogo. Al mismo tiempo, ha subrayado que “el uso de armas químicas por cualquiera y por la razón que sea es un crimen contra la humanidad sobre el que se debe de rendir cuentas”.

TROPAS EN ALERTA

La posible operación militar de castigo al régimen de Al-Asad estaría comandada por EE UU pero contaría con la participación de otros países. Washington tiene listo su despliegue naval frente a Siria para atacar en cualquier momento, si así lo ordena el presidente Obama, quien ha puntualizado que aún no ha tomado una decisión al respecto. Según ha anunciado el Pentágono, un nuevo destructor, el 'USS Stout' se ha desplazado al Mediterráneo, uniéndose a los cuatro que EE UU tenía ya en la zona.

Reino Unido, por su parte, ha enviado seis aviones cazas a Chipre como medida “de precaución” para “proteger los intereses británicos” ante la “fuerte tensión en la región”, ha anunciado un portavoz del ministerio de Defensa. “Como parte del plan de contingencia en marcha, esta mañana hemos enviado seis cazas Typhoon de las Fuerzas Aéreas británicas a Akrotiri, en Chipre”, ha apuntado el portavoz oficial, que ha resaltado que ese despliegue “no es parte de ninguna acción militar contra Siria”. Según Defensa, el despliegue de los cazas es una medida de precaución a fin de asegurar la “protección de los intereses británicos y la defensa de las bases” británicas “en un momento de fuerte tensión en la región”.

Los aviones cazas tipo Typhoon que han sido desplegados están equipados con avanzados misiles aéreos de medio y corto alcance así como con un cañón de combate, según las Fuerzas Aéreas británicas. El Ejército del Reino Unido considera las bases británicas en Chipre como puntos estratégicos en la región. Actualmente, en esas bases británicas Defensa tiene desplegados unos 2.500 efectivos, entre militares y civiles, a los que acompañan unos 3.000 familiares.

HOLLANDE SE VUELCA CON LA OPOSICIÓN

Por su parte, el presidente de Francia, François Hollande, ha insistido en que debe hacerse “todo” para poner freno a la violencia en Siria, y ha avanzado que la solución política en ese país solo llegará si la oposición es capaz de aparecer como una fuerza alternativa. “Francia aportará su ayuda, política, como lo hemos hecho desde hace meses, pero también humanitaria y material, y utilizará igualmente el apoyo que tenemos en los países del Golfo”, ha recalcado el jefe del Estado.

Tras reunirse en el Elíseo con el jefe de la opositora Coalición Nacional Siria (CNFROS), Ahmad Yarba, ha insistido en que para que la oposición siria se alce como alternativa, debe contar con la fuerza necesaria, “principalmente por parte del Ejército”. Al término de ese encuentro, de unos 45 minutos de duración, Hollande ha dicho ser consciente “del sufrimiento y del dolor del pueblo sirio”, y ha subrayado la necesidad de alcanzar esa solución política y de poner freno a la escalada de violencia.

Ahmad ha pedido el ataque del pasado miércoles en la periferia de Damasco, que según la oposición ha causado “más de 1.400 mártires y miles de heridos”, no quede sin castigo. “Es necesaria una fuerza internacional, de las Naciones Unidas, organizada por los amigos de Siria”, ha destacado el jefe opositor sirio, que desde París se ha dirigido expresamente a sus compatriotas para decirles que ese crimen “no quedará impune y se castigará a la maquinaria mortal” del régimen de El-Asad. “Condenamos las armas químicas, en todas sus formas”, ha añadido Ahmad, que ha agradecido la postura de Francia.

MOVIMIENTOS MILITARES RUSOS

Entre los principales valedores del régimen sirio se cuenta Rusia, que ha reclamado “prudencia” a EE UU y que ha frenado diversas iniciativas desde que estalló el conflicto. Cualquier movimiento de Moscú se vigila con atención, por lo que el portavoz de la Marina rusa se ha apresurado a señalar que el plan de enviar nuevos buques al Mediterráneo Oriental forma parte del sistema de rotación de la Marina, y que no está directamente relacionado con la situación de crisis de Siria.

Estas declaraciones se han producido después de que varios medios publicaran que los buques que se planea enviar el Mediterráneo Oriental iban a ser trasladados debido a la situación en Siria. “Los buques del Mediterráneo Oriental, al igual que los que están en otras partes del mundo, trabajan bajo los planes del Comando Naval de Rusia y del Estado Mayor, y cumplen con las tareas establecidas”, ha manifestado el portavoz. “Cuando cumplen su tarea, los buques deben volver a sus bases, o ser reemplazadas por otros navíos para completar lo que no han terminado”, ha recalcado el portavoz, reiterando que “forma parte de la rotación programada”. Según ha dicho, el jefe del Estado Mayor será quien decida qué clase de buques serán enviados, pero no ha dado más detalles al respecto.