domingo, 9 agosto 2020 17:02

Familiares de víctimas del conflicto interno en Perú reclaman ayuda al Estado

Unas 200 personas se congregaron en el monumento El Ojo que Llora, construido en 2005 para recordar a las víctimas de la violencia, estimadas por la CVR en cerca de 70.000, la mayoría de ellas causadas por el grupo terrorista Sendero Luminoso

El Ojo que Llora, conformado por una explanada de cantos rodados concéntricos con el nombre de las víctimas y que tiene como núcleo una gran piedra de la que brota agua en forma de lágrimas, se vistió de colores vivos con las vestimentas típicas de muchos de los manifestantes y con pancartas en las que señalaban sus remotos lugares de origen para recordar el horror que vivieron.

Los familiares tienen previsto realizar también hoy una marcha hacia el Congreso, y posteriormente dirigirse hacia el Palacio de Justicia y concluir su recorrido en la Plaza San Martín.

Rocío Paz, representante de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, colectivo que reúne a 81 instituciones, dijo que quieren que se aumente las reparaciones económicas individuales a los familiares, establecer un plan nacional de desaparecidos y que no se archiven casos por falta de información.

Actualmente, los familiares de las víctimas están recibiendo una reparación de 10.000 soles (más de 2.600 euros), pero ellos plantean que la cifra sea de 34.000 (9.000 euros), declaró Paz a Efe.

José Sayán, presidente de la Coordinadora Nacional de Organizaciones de Víctimas de la Violencia Política (Conavic), perdió a su padre en 1985 asesinado por miembros del grupo terrorista Sendero Luminoso en la región central de Huánuco.

“Hay gente que no tiene información de toda la etapa de terror, de enfrentamiento y de muerte que hubo en el país. Yo creo que es importante que las personas entiendan que estamos en camino hacia una reconciliación nacional y que tenemos que consolidar la paz, tenemos que luchar todos juntos para que la historia del Perú la conozcamos todos y que esto no se vuelva a repetir nunca más”, resaltó Sayán a Efe.

El último recuerdo que tiene Felimón Salvatierra de su padre es el de una noche de 1985 en la que fue capturado por un grupo de encapuchados que irrumpieron en su casa en el distrito de San Juan Bautista, en la región sureña de Ayacucho, la más golpeada por la violencia.

“Yo he visto cómo ha sido desaparecido mi padre. Nos han atado a mi madre, a mí y a mi hermana, mientras a él se lo llevaron envuelto en mantas”, manifestó a Efe Salvatierra, actual presidente de la Coordinadora Regional de Afectados por la Violencia Política en Ayacucho.

“Exigimos al Estado una reparación digna, justicia, verdad y una reconciliación en base a esto”, insistió.

Como parte de las actividades por el décimo aniversario del informe de la CVR, la municipalidad de Lima ha organizado también el “Encuentro de la Memoria”, con el que se pretende sensibilizar a la población sobre este tema.

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