martes, 22 septiembre 2020 7:59

La Naval de Sestao pierde un pedido por la incertidumbre del “tax lease”

La Comisión Europea consideró el pasado mes de julio que dicho sistema no se había aplicado correctamente e instó al Gobierno español a recuperar las ayudas concedidas a las entidades que financiaron la construcción de buques mediante este modelo.

Según informa hoy el astillero privado vasco, el más importante del País Vasco, en un comunicado, el contrato perdido, que el armador belga ha adjudicado a un astillero de Croacia, estaba valorado en 100 millones de euros y hubiese supuesto carga de trabajo para dos años.

Según especifica la empresa propietaria del astillero vizcaíno (Construcciones Navales del Norte) en el comunicado, las razones que han llevado al armador belga a optar por otro astillero “no han sido técnicas ni económicas, sino basadas fundamentalmente en la incertidumbre que existe en el sector naval español”.

“No sólo incertidumbre en cuanto al impacto de la resolución de Bruselas sobre el antiguo tax lease, aún no cuantificado, sino también incertidumbre en cuanto a la aplicación del nuevo sistema aprobado por Bruselas, a la hora de encontrar inversores y bancos que estén dispuestos a aplicarlo”, agrega la empresa.

La resolución que, según la Comisión Europea, sólo iba a afectar a los inversores que participaron en las operaciones de tax lease entre 2007 y 2011, “está impidiendo, como era previsible, que los astilleros firmen nuevos contratos por las inseguridades generadas a armadores, inversores y bancos financiadores”, precisa Construcciones Navales del Norte.

“El contar con un nuevo esquema de Tax Lease oficialmente aprobado por la Comisión Europea, no es un argumento convincente para los armadores, que ven difícil que se puedan estructurar nuevas operaciones mientras no se determinen con claridad y de manera inmediata las consecuencias de la citada resolución”, añaden.

Tras la pérdida de este contrato, el segundo en este año, la empresa califica de “alarmante” la situación del astillero debido a que “no dispone de nuevos proyectos” que garanticen su actividad y las perspectivas de nuevas contrataciones “son mínimas e inciertas”.

La “poca” carga de trabajo que tienen actualmente las instalaciones de Sestao se prevé que finalice en enero de 2014, lo que “afectará singularmente” a los 240 empleados que quedan en el histórico astillero vizcaíno, que ya ha soportado siete ERE consecutivos.