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El hasta ahora presidente de Andalucía, José Antonio Griñán, ha presentado oficialmente su dimisión de este cargo y ha comparecido momentos después ante la prensa para explicar las razones de su renuncia, “que ya son conocidas”, según ha indicado.

El también presidente del PSOE ha comenzado pidiendo disculpas por las molestias e incomodidades que haya podido provocar en estos meses: “Todos los políticos debemos asumir nuestra provisionalidad”.

Griñán ha admitido que en momentos como éste “siempre hay un fondo personal que existe y afecta muy por encima de lo que nos empeñamos en mostrar”.

“Muchos no tenemos mandíbula de hierro, no somos insensibles, y esto tampoco es lo que se nos exige”, ha señalado en relación al aspecto personal y familiar que está detrás de su decisión.

Ha añadido además dos razones interrelacionadas, la necesidad de producir un cambio en la política andaluza, “generacional y de género”, y “preservar a la Junta de Andalucía de la erosión de estos últimos meses del debate monopolizado por el presidente y su relación con el caso de los ERE“.

Griñán ha asegurado que siempre tuvo claro que estaba en sus manos hacer “la transición para el cambio, que sea un ajuste con los tiempos”.

“Yo no lo podía protagonizar”, ha asegurado, y ha añadido que tenía que pasar el testigo a otras generaciones que no han tenido su hueco debido a la persistencia de los de generaciones anteriores.

El barón socialista ha insistido en que “es necesaria una alternativa de izquierdas” a la salida de la crisis y se ha mostrado orgulloso de la labor de su generación política, citando a Chaves o a Felipe González, y convencido de que quienes les sucederán mantendrán el rumbo.