Compartir

Tras dos años estable alrededor de las 2,3 liras por euro, la moneda turca empezó a perder valor en mayo, cayó por debajo de su mínimo histórico de 2,6 liras a inicios de la semana pasada y volvió a desplomarse hoy hasta llegar a los 2,7 liras por euro.

Al mismo tiempo, la lira se cambiaba hoy alrededor de a 2 por dólar.

La mayor caída se produjo a media mañana, precisamente cuando el gobernador del Banco Central turco, Erdem Basçi, detallaba en una entrevista en directo las medidas de protección de la moneda nacional.

“Vamos a proteger la lira como leones”, prometió Basçi. “Dadle al Banco Central tiempo hasta finales de octubre. Vamos a usar únicamente el arma de las divisas, no el arma de los tipos de interés”, especificó en su charla con la agencia Anadolu.

“Ustedes esperen para ver nuestro golpe para recuperar el valor de la lira: vamos a hacer maniobras muy interesantes. No esperen ver un choque en los tipos de interés: confíen en que los intereses seguirán estables”, avanzó el gobernador.

De hecho, el jefe del banco emisor pronosticó una recuperación hasta 1,92 liras por dólar.

Sus palabras no parecieron convencer a los mercados, porque la moneda nacional se desplomó hasta las 2,71 liras por euro y aunque luego se recuperó hasta las 2,69, acto seguido volvió a caer por debajo de la marca de las 2,7 liras.

En los últimos meses, el Banco Central ha seguido vendiendo divisas para fortalecer la lira, pero los analistas turcos dudan de que la institución sea capaz de mantener esta estrategia durante mucho tiempo sin desangrarse.

Algunos expertos señalan que el espectacular ritmo de crecimiento de la economía turca en los últimos años, cercano al de China, se ha debido sólo en la inversión extranjera, sin que se haya desarrollado un tejido industrial estable, por lo que es extremadamente vulnerable ante la retirada de fondos.