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A las 10.00 horas, una vecina de la avenida de Portugal de Cádiz llamaba ayer al teléfono de emergencias 112. En su casa yacían muertos por heridas de bala su esposo y su hija, de 12 años. La mayoría de los vecinos de la finca número 38 no oyeron nada. Un equipo del 061 junto a varios funcionarios la Policía Nacional fueron los primeros en llegar.