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Hasta ahora, el Tesoro ha logrado captar en total 92.782 millones de euros en deuda a medio y largo plazo dentro de su programa de financiación regular, el 76,5 % de los 121.300 millones que tiene previsto emitir en todo el año.

Esta nueva puja se produce con la prima de riesgo en niveles muy cercanos a sus mínimos de los últimos dos años, en torno a los 260 puntos básicos, lo que permitirá al Estado ahorrarse este año al menos 5.000 millones en el pago de intereses de la deuda, según dijo el ministro de Economía, Luis de Guindos, en una entrevista a Efe.

Además, la subasta tiene lugar después de conocerse varios datos económicos muy positivos que permiten mirar al futuro con más optimismo.

En concreto, esta semana el índice PMI Markit de actividad económica de la zona del euro confirmaba la recuperación gradual de la economía del área, al crecer en agosto por segundo mes consecutivo hasta su máximo en los últimos 26 meses.

También se conocieron dos récords muy significativos para la economía española, el de la llegada de turistas extranjeros (34 millones hasta julio), y el registrado por las exportaciones, cuyo incremento hasta junio fue el más alto en los 42 años que se lleva elaborando la serie histórica, lo que permitió que el déficit comercial se redujera el 68,8 %.

En la última subasta, el martes 20 de agosto, España colocó 4.147,8 millones de euros en letras a seis y doce meses, por encima del objetivo máximo y a un interés menor que en la puja anterior de esta misma denominación, que tuvo lugar en julio.

Esta fue la cuarta vez consecutiva que el Tesoro público logró mejorar sus costes de financiación, algo que la prima de riesgo española recibió en 256 puntos básicos, en sus mínimos de los últimos dos años.

Los analistas consultados por Efe esperan que los inversores respalden de nuevo a España en esta ocasión, lo que parece probable porque se trata de una puja de plazos cortos, lo que favorece que haya una alta demanda y que los intereses ofrecidos sean de nuevo más bajos que en la anterior ocasión.

Para estos expertos, el verdadero “examen” de la confianza de los inversores en la deuda española llegará cuando se subasten títulos a más largo plazo, en la subasta de bonos y obligaciones que tendrá lugar el 5 de septiembre.

La última subasta de letras a 3 y 9 meses fue el pasado 23 de julio y se saldó con éxito, ya que el Tesoro vendió en total 3.519,4 millones de euros en títulos, más de lo previsto y a menores tipos de interés.