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La ONG Médicos sin Fronteras confirmó ayer que tres hospitales con los que colabora en Siria recibieron, tres horas después del supuesto ataque químico del miércoles en los alrededores de Damasco, a más de 3.600 personas con síntomas asociados a un agente neurotóxico, de las cuales 355 perdieron la vida, según informó la organización en un comunicado.