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BEIRUT (Reuters) – La televisión estatal siria informó de que el Ejército había hallado agentes químicos en túneles usados por los rebeldes, rechazando la responsabilidad estatal por el ataque con gas nervioso que mató a cientos de personas esta semana y elevó las peticiones para una intervención internacional.

Estados Unidos dijo que iba a reposicionar sus barcos en el Mediterráneo para dar al presidente Barack Obama la opción de un ataque armado contra Siria y un alto cargo de la ONU llegó a Damasco para intentar conseguir el acceso de los inspectores al lugar donde se produjeron los ataques con gas.

El recuento de la oposición siria de que entre 500 y más de 1.000 civiles unieron por el gas que contenía la munición disparada por las fuerzas progubernamentales, y las imágenes de vídeo de los cadáveres, han incrementado las peticiones en el extranjero a favor de una respuesta robusta encabezada por Estados Unidos tras dos años y medio de inacción internacional en el conflicto sirio.

En un intento de reforzar la negativa gubernamental de responsabilidad por la agresión química en barrios disputados de Damasco, la televisión siria dijo que grupos de soldados se toparon con agentes químicos en túneles de los rebeldes durante un avance en el distrito de Jobar.

“Héroes del Ejército están entrando en los túneles de los terroristas y han visto agentes químicos”, dijo la televisión estatal citando a una “fuente informativa”. “En algunos casos, los soldados se sintieron asfixiados al entrar en Jobar”, añadió.

Los soldados descubrieron un almacén con máscaras antigás y píldoras importadas usadas para protegerse frente a la exposición de ataques químicos, dijo, prometiendo difundir grabación del material. La información no pudo ser confirmada de forma independiente.

La televisión estatal acusó a los rebeldes de usar gas nervioso como “último recuerdo después de que las fuerzas gubernamentales consiguieran importantes avances durante los últimos días en Jobar”.

Los activistas de la oposición siria dicen que las fuerzas del presidente Bashar el Asad lanzaron proyectiles con gas nervioso en Jobar y otros barrios rebeldes antes del amanecer del miércoles. Después, los activistas cruzaron las líneas del frente en Damasco para hacerse con muestras de tejidos de víctimas de la agresión.

El Gobierno sirio y los rebeldes se culpan mutuamente de varios supuestos ataques anteriores con gas nervioso, pero ambos niegan la responsabilidad. No ha sido posible realizar una comprobación independiente de los detalles ya que hay una falta de acceso a las zonas de batalla.

Damasco ha dicho que nunca desplegaría armas químicas contra sus ciudadanos, y ha sugerido que los rebeldes podrían haber llevado a cabo el último ataque para provocar la intervención internacional.

Obama lleva tiempo dudando sobre una intervención en Siria, consciente de que podría alimentar el conflicto sectario en Oriente Próximo, y el viernes reiteró su reticencia.

PRUEBAS DE INTELIGENCIA

Sin embargo, en una acción que podría incrementar la presión sobre Obama, fuerzas de seguridad estadounidenses y europeas dijeron que Estados Unidos y organismos aliados de inteligencia habían hecho una evaluación preliminar que apuntaba a que las fuerzas proAsad habían usado las armas químicas seta semana.

Las potencias mundiales – incluida Rusia, principal aliado de Asad, que ha bloqueado una intervención auspiciada por la ONU – han instado al líder sirio a cooperar con el equipo de inspectores de la ONU, que llegó el domingo para trabajar en las acusaciones anteriores de agresiones con armas químicas en la guerra civil.

La alta representante de Asuntos de Desarme de la ONU, Angela Kane, llegó a Damasco el sábado para presionar al Gobierno a que dé su aprobación para que los inspectores examinen las zonas de Damasco que fueron supuestamente objeto del ataque el miércoles.

El Gobierno de Asad no ha dicho si garantizará el acceso pese a la creciente presión de la ONU, los países occidentales y del Golfo, además de Rusia. De confirmarse, sería el ataque químico con más muertos en décadas.

“La solución es obvia, Hay un equipo de las Naciones Unidas sobre el terreno, a apenas unos kilómetros de distancia. Debe permitírsele muy rápidamente ir al lugar para llevar a cabo las comprobaciones necesarias sin barreras”, dijo el ministro francés de Exteriores, Laurent Fabius, el sábado durante una visita a los territorios palestinos.

Su colega alemán, Guido Westerwelle, dijo que esperaba que Rusia reforzara la presión sobre Damasco para que los inspectores puedan investigar de forma independiente”.

El presidente de Irán, Hasán Ruhani, el aliado más poderoso de Asad en Oriente Próximo, reconoció el sábado por primera vez que se había producido el ataque con gases en Siria y pidió a la comunidad internacional que impidiera su uso.

Washington dijo el viernes que estaba reposicionando sus barcos en el Mediterráneo, aunque responsables oficiales alertaron de que Obama no había tomado ninguna decisión sobre una acción militar. Un portavoz de la Defensa de Estados Unidos, que habló bajo condición de anonimato, dijo que se reforzaría la presencia con tres destructores, frente a los tres actuales.

Entre las opciones militares en consideración están ataques con misiles contra unidades sirias que se cree fueron responsables de los ataques químicos o contra la fuerza aérea de Asad y sus almacenes de misiles balísticos, dijeron responsables oficiales de EEUU. Tales ataques se lanzarían desde barcos de EEUU o aviones de combate capaces de lanzar misiles desde fuera del espacio áereo sirio, evitando así las defensas aéreas sirias.