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En una intervención durante el juicio que se le sigue en el Tribunal Intermedio de Jinan (este de China), publicada por la propia corte en su cuenta de Weibo, Bo ha reiterado sus ataques contra el testimonio de Gu, que le ha acusado de aceptar sobornos. “Me da pena Gu Kailai. Es una mujer relativamente débil, eso junto con su situación económica…”, ha declarado Bo.

Tras recordar que su esposa está condenada a muerte por el asesinato del empresario británico Neil Heywood, aunque con la posibilidad de que se le conmute la pena por buen comportamiento, Bo ha apuntado que “acusándome, puede evitar rápidamente (la sentencia)… por eso todas las acusaciones vienen de ella”.

El ex secretario general del Partido Comunista en la ciudad de Chongqing (centro) ha admitido también que a finales de los años noventa mantuvo relaciones extramatrimoniales, lo que causó la ira de Gu y que la abogada se trasladara al Reino Unido con el hijo de ambos, Bo Guagua. “En cierto modo, la razón por la que se fueron fue porque ella estaba realmente muy enfadada acerca de mi adulterio”, ha explicado.

Respecto a la muerte de Heywood, Bo Xilai ha indicado que su esposa le convenció de que no había cometido el crimen y ha negado haber abusado de su poder para protegerla. Además ha asegurado estar “dispuesto a asumir la responsabilidad” del intento de deserción de su exjefe de Policía, Wang Lijun, cuando pidió asilo en el consulado de EE UU en febrero de 2012. Del mismo modo, ha reconocido “haberle abofeteado” antes de que éste huyera al consulado. La huida de Wang -quien ha acudido hoy a testificar- a la legación estadounidense fue lo que hizo estallar el escándalo, ya que allí reveló la mala praxis de Bo cuando estaba al mando de Chongqing y vinculó a Gu con la muerte de Heywood.

El exdirigente ha asumido, casi al término de la tercera sesión del juicio en su contra, estar “listo para asumir la responsabilidad” por el intento de deserción de Wang cuando pidió asilo en la legación. No obstante, Bo ha aseverado que tampoco abusó de su poder para presentar “pruebas falsas, certificados médicos falsificados” o para ordenar que se publicara en Weibo -el Twitter chino- un anuncio que decía que Wang Lijun estaba de retiro para un “tratamiento médico”, y así justificar su ausencia.

Al tanto de la malversación

La primera parte de la sesión de hoy en el juicio se dedicó a examinar las acusaciones de que Bo se apropió cerca de cinco millones de yuanes (unos 800.000 dólares) procedentes de fondos públicos destinados a un proyecto clasificado, un cargo que el exdirigente rechaza.

Las acusaciones alegan que el antiguamente todopoderoso dirigente se apropió de los fondos públicos porque necesitaba dinero para sufragar la educación de Bo Guagua, quien cursó sus años escolares en la exclusiva escuela privada británica Harrow, y quien tras pasar sus primeros años universitarios en Harvard, ahora es estudiante de la Columbia University en Nueva York. Bo ha aludido a los ingresos de su esposa, Gu Kailai, como abogada, para rechazar ese supuesto.

“Gu ha testificado que su firma de abogados tenía cinco sucursales, la situación económica era muy buena. Gu también me dijo que Guagua era un estudiante excepcional y había conseguido becas”, ha declarado el ex secretario general del Partido Comunista en Chongqing. También ha mencionado a su hijo mayor, Li Wangzhi, fruto de su primer matrimonio, para recordar que “él también estudió en el extranjero, y nunca me preocupé de si pasó penalidades”.

Los fiscales presentaron una confesión firmada por Bo en abril en la que admitía que debía haber examinado “más atentamente” el manejo de los fondos y la procedencia de los ingresos de su esposa.

El mayoe escándalo políctico en China

El juicio contra Bo por malversación, sobornos y abuso de poder ha entrado hoy en su tercer día, después de que en las dos jornadas anteriores se examinaran los cargos por aceptación de coimas, que le acusan de haber recibido cerca de 3,5 millones de dólares en dinero y en especies de los empresarios Tang Xiaolin y Xu Ming.

Bo acusó el viernes a su esposa de “estar loca” después de que ésta, en un testimonio grabado previamente y presentado en el tribunal, le acusara de saber que Xu Ming había costeado un chalet en el sureste de Francia que ella compró, así como diversos viajes y otras prebendas para Bo Guagua.

Tras haber examinado el cargo de malversación, el tribunal ha comenzado a examinar los cargos de abuso de poder, los más sustanciales y relacionados con el encubrimiento que Bo supuestamente hizo de la responsabilidad de Gu Kailai en el asesinato del empresario británico Neil Heywood en un hotel de Chongqing en noviembre de 2011.

La trama descubierta a raíz del asesinato de Heywood, tratado inicialmente como una muerte por exceso de alcohol, ha representado el mayor escándalo político en décadas en China y motivó la caída en desgracia el año pasado de Bo, hasta entonces considerado uno de los dirigentes con mayor proyección del país.