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“Los tiempos en que los gobiernos sólo asumían las recetas del FMI han quedado atrás (porque) cada país tiene la autodeterminación para poner sus mecanismos”, subrayó Guillén, en un comunicado de la Casa Presidencial.

La alta funcionaria anunció que “a finales de agosto” llegará una misión del FMI a Honduras para revisar la economía del país centroamericano y reconoció que en el Gobierno que preside Porfirio Lobo “no hay perspectiva” de lograr un acuerdo económico con ese organismo.

Los enviados del FMI se reunirán en Tegucigalpa con funcionarios del Gobierno, ejecutivos de la Asociación Hondureña de Instituciones Bancarias, el Consejo Hondureño de la Empresa Privada, miembros de las centrales obreras y los candidatos a la Presidencia de Honduras, según Guillén.

“El FMI no le torció el brazo al Gobierno, en su tiempo se logró un acuerdo 'Stand By' dentro de los parámetros que el Estado podía atender, incluso, hubo diferencias en cuanto al tema de la tasa cambiaria”, enfatizó.

En junio de 2012, Lobo rechazó devaluar de forma “acelerada” la moneda, una condición que pone el FMI previo a negociar un nuevo acuerdo económico con el país, donde por un dólar se pagan 20,59 lempiras, según el Banco Central de Honduras (BCH).

En ese sentido, Guillén aseguró que “ningún gobierno o pueblo puede suscribir un compromiso más allá de sus capacidades y siempre deben prevalecer las prioridades del país”.

El último acuerdo entre el Gobierno de Honduras con el FMI, por 18 meses, expiró en marzo de 2012.

Destacó, además que a pesar de la crisis fiscal y económica que vive Honduras “nunca hicimos uso de los fondos precautorios a disposición” en el BCH.