Compartir

En el agresivo cáncer infantil sarcoma de Ewing, que afecta a los huesos, se forman vasos sanguíneos alrededor de las células tumorales, lo que ayuda a su proliferación. Por lo tanto, descubrir los mecanismos generan este proceso, conocido como angiogénesis, ha sido uno de los objetivos de la comunidad científica, puesto que el cáncer se puede curar en 80% de los casos, siempre que no presente metástasis.

Un proteína clave

Recientemente han logrado hallar uno de los mecanismos en el Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL) y han relacionado la aparición de tumores con la función de una proteína, la caveolina-1.

?Hemos visto que esta proteína tiene un papel tumorogénico en este tipo de tumor, que participa en la resistencia a la quimioterapia, que favorece la metástasis y en este trabajo hemos demostrado que juega un papel fundamental en el proceso angiogénico?, afirma el doctor Oscar Martínez-Tirado, jefe del grupo de investigación en sarcomas del IDIBELL y quien ha dirigido la investigación.

Se ha podido comprobar que ?en líneas celulares modificadas genéticamente para no expresar la caveolina-1, los tumores eran más pequeños, presentaban más necrosis y el índice de vascularización era significativamente más bajo que en líneas con caveolina-1?. Este hallazgo, publicado en la revista PLoS ONE, permite concluir que ?la falta de caveolina-1 impide la angiogénesis”?, en palabras del doctor Martínez-Tirado, ya que esa proteína es clave en el crecimiento y migración de los tumores sólidos, que necesitan el oxígeno y los nutrientes que proporcionan los vasos sanguíneos.

Cuando el mal se diagnostica cuando se ha expandido, cosa que ocurre en más del 25% de los casos, la probabilidad de sobrevivir cae hasta 30%, así que evitar la metástasis puede ayudar a salvar la vida de muchos niños y adolescentes. Se abre la puerta a un posible nuevo tratamiento para el sarcoma de Ewing.