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LONDRES (Reuters) – El primer ministro británico, David Cameron, ordenó a su máximo asesor civil que intentara detener las revelaciones publicadas por el diario The Guardian sobre los extendidos programas de vigilancia de Estados Unidos y Reino Unido, dijeron dos fuentes cercanas al asunto.

La noticia de que el secretario de Gabinete Jeremy Heywood contactó con The Guardian arrastra a Cameron al centro de la tormenta en torno a la respuesta británica por la cobertura de los medios sobre los secretos filtrados por Edward Snowden, el fugitivo exanalista de seguridad estadounidense.

El editor de The Guardian, Alan Rusbridger, dijo el martes que fue contactado por un “alto funcionario que afirmaba representar las posturas del primer ministro” después de que su periódico publicara una serie de artículos basados en el material provisto por Snowden.

Las fuentes identificaron al funcionario como Heywood, quien es el principal asesor civil de Cameron.

“El primer ministro pidió a su secretario de Gabinete que se hiciera cargo de este asunto, eso es verdad”, dijo una fuente a Reuters.

Otras dos fuentes dijeron a Reuters que Kim Darroch, el asesor de Seguridad Nacional del país y uno de los colaboradores más cercanos de Cameron, también estuvo involucrado con The Guardian para tratar de que entregara o destruyera secretos de espionaje filtrados por Snowden.

Fuentes del Gobierno dicen que la información filtrada por Snowden, que recibió asilo temporal en Rusia, podía amenazar la seguridad nacional. Sin embargo, los grupos de derechos civiles han acusado al Gobierno de coartar la libertad de prensa a través de una serie de incidentes.

Entre éstos se incluyen la detención de la pareja de un periodista de The Guardian e informaciones de que el diario fue obligado a eliminar archivos de ordenadore que contenían información entregada por Snowden bajo la amenaza de que el Gobierno tomaría acciones legales.

“No vamos a dar detalles sobre casos específicos pero la información altamente sensible estaba en manos poco seguras que buscamos proteger de manera responsable”, dijo una portavoz de Downing Street.

Cameron está de vacaciones en el suroeste de Inglaterra.

El Gobierno ha buscado distanciarse de las acusaciones de Rusbridger de que The Guardian se vio forzado a destruir los archivos de sus discos duros, y de la detención de David Miranda, pareja del periodista Glenn Greenwald, quien ha encabezado la cobertura del periódico sobre las filtraciones de Snowden.

Londres argumenta que se trató de medidas tomadas bajo los parámetros de seguridad del país.

El martes, un portavoz de la Casa Blanca no quiso comentar la destrucción de los documentos provistos por Snowden. Pero el portavoz John Earnest dijo que no podía imaginarse que las autoridades estadounidenses intentaran eliminar el material de los discos duros de un medio de comunicación del país para proteger la seguridad nacional.

“Es muy difícil imaginar un escenario en que esta situación fuera apropiada”, declaró a periodistas.

Reino Unido dice que sus agencias de seguridad actuaron dentro de la ley y que las filtraciones de Snowden son una grave amenaza a la seguridad nacional.

/Por Andrew Osborn y Estelle Shirbon/