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Ese índice, que agrupa a treinta de las mayores empresas cotizadas de este país, restaba a esta hora unos mínimos 7,45 puntos para colocarse en las 15.003,29 unidades, poniendo en riesgo nuevamente la importante barrera de los 15.000 puntos.

Por lo contrario, el selectivo S&P 500 subía un leve 0,08 % (1,39 puntos) hasta 1.647,45 unidades y el índice compuesto del mercado Nasdaq ganaba el 0,24 % (8,52 puntos) hasta 3.597,61 unidades.

La indecisión se hacía con los inversores neoyorquinos, que siguen inquietos a la espera de que se publiquen mañana las actas de la última reunión sobre política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos, en las que temen nuevos indicios del inminente comienzo de la retirada de los estímulos.

En la cautela de los inversores también influía la racha bajista de cuatro jornadas consecutivas, la primera del año, que sufrió la víspera Wall Street, que se dispone así a firmar su peor mes de 2013.

Prácticamente la mitad de los componentes del Dow Jones bajaba a esta hora, liderados por el fabricante de maquinaria pesada Caterpillar (-0,7 %), Bank of America (-0,53 %) y el conglomerado General Electric (-0,5 %).

También bajaba la cadena de tiendas para reformas del hogar Home Depot (-0,16 %), pese a haber anunciado antes de la apertura que en el primer semestre obtuvo un beneficio neto de 3.021 millones de dólares, el 17,7 % más en términos interanuales.

El lado positivo de ese índice lo encabezaban la farmacéutica Merck (1,18 %), las tecnológicas Intel (1,17 %) y Microsoft (0,91 %) y la también farmacéutica Pfizer (0,88 %).

Fuera de ese índice, la cadena minorista JCPenny subía un sólido 4 % pese a haber anunciado que sus pérdidas se incrementaron en el segundo trimestre, al tiempo que Best Buy se disparaba el 8,2 % tras anunciar unos resultados que superaron las expectativas.

En otro mercados, el petróleo de Texas bajaba a 105,37 dólares por barril, el oro ascendía a 1.369,6 dólares la onza, el dólar perdía terreno frente al euro (que se cambiaba por 1,3441 dólares) y la rentabilidad de la deuda pública estadounidense a diez años retrocedía al 2,827 %.