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El parón parcial le costará a la empresa cerca de 38 millones de dólares al dejar de fabricar unos 2.106 vehículos, según las previsiones de la compañía, primer fabricante de automóviles de Corea del Sur.

En la planta de la compañía en Ulsan (sureste) unos 12.000 trabajadores pararon a medio día durante dos horas, mientras que en el turno de la tarde se espera que se sumen a la medida otros 12.000 empleados, precisó Hyundai.

El sindicato demanda un incremento de los sueldos de alrededor de 117 dólares en el salario base de sus empleados, al margen de la ampliación por un año más, hasta los 61 años, de la edad de jubilación.

Además, piden una bonificación de cerca de 9.000 dólares para ayudar a los hijos de los empleados que no vayan a la universidad y un reparto entre los trabajadores del 30 por ciento de los beneficios netos anuales de la compañía, que el año pasado ascendieron a más de 8.000 millones de dólares.

Al margen del parón de hoy, en el que participarán también un número no precisado de los cerca de 22.000 empleados sindicados que Hyundai tiene en otras factorías, la agrupación laboral no descartó que mañana se pueda extender la huelga otras cuatro horas.

El fabricante surcoreano afronta disputas laborales desde hace dos décadas, con huelgas que se repiten casi cada año desde 1986 y que solo el año pasado le costó a la empresa unos 1.500 millones de dólares de pérdidas en su producción.