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El Gobierno colombiano refuerza la vigilancia en las carreteras por la huelga agropecuaria

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La protesta fue convocada hace dos meses por el movimiento Dignidad Cafetera, que agrupa a un sector de los productores de café del país, a los cuales anunciaron su intención de sumarse otros gremios agropecuarios, así como camioneros y trabajadores de la salud, todos para reclamar más atención y ayudas del Gobierno.

Desde un principio la huelga ha carecido de unanimidad entre los sectores implicados, en parte por diferencias entre los productores sobre la justificación de la protesta y por los efectos dañinos que puede causar a la economía del país y a los propios implicados.

Entre las reivindicaciones de los organizadores están la reducción de precios de los insumos usados por el sector agropecuario, como el ACPM, restricción de las importaciones y control del contrabando, una nueva política minera y ambiental que proteja la vocación agropecuaria del país y el fomento de créditos para el sector.

En las últimas semanas, el Gobierno ha intentado convencer a caficultores y camioneros de lo «injustificado» de la huelga, porque ambos gremios han recibido grandes ayudas estatales, y de lo «inconveniente» que puede resultar, porque perjudicará la comercialización de los productos de los propios huelguistas, que son perecederos.

«¿Qué beneficios van a tener los agricultores que en esta época están recogiendo la cosecha si bloquean las vías?», se preguntó el ministro de Agricultura, Francisco Estupiñán, en una entrevista con el Canal RCN.

El argumento oficial ha calado en algunos sectores, que han empezado a distanciarse de la protesta, que no tiene una dirección única sino dirigentes regionales, hasta el punto de que nadie sabe decir quiénes participarán mañana en la huelga y dónde.

El presidente de la Cámara de Representantes, Hernán Penagos, anunció el sábado que los caficultores de los departamentos del Huila y Antioquia y los del Eje Cafetero, las regiones que concentran la mayor parte de la producción del país, habían decidido no participar en el paro.

Sin embargo, Óscar Gutiérrez, uno de los dirigentes de Dignidad Cafetera en el departamento central de Caldas, dijo a Caracol Radio que «la verdad verdadera» es que la protesta se mantiene y que el Gobierno está intentando dividir a los miembros de ese colectivo.

Al mismo tiempo, los representantes de Dignidad Cafetera en Antioquia dijeron en un comunicado que se movilizarán, pero el martes 20 de agosto, «respondiendo a un proceso serio de consulta con las bases cafeteras, que reconocen avances en las negociaciones y anteponen la recolección de la cosecha» a la protesta.

Los gremios agropecuarios de Córdoba, en el norte del país, que tenían previsto participar mañana en una manifestación, decidieron suspenderla y esperar los resultados de una reunión con el Gobierno el martes en Bogotá.

Con los camioneros ocurre algo similar y un grupo representativo del sector anunció que no está dispuesto a participar en la huelga.

La Federación Nacional de Cafeteros, el principal gremio del sector, ha rechazado la huelga y emitió un comunicado en el que «exhorta a todos los productores cafeteros del país a no provocar la indignación de otros actores de la sociedad» con bloqueos de carreteras.

El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, ha reiterado que su Gobierno respeta la protesta social, pero será «implacable» con quienes obstruyan la libre circulación de personas y vehículos, como ocurrió durante las recientes protestas de campesinos de la región nororiental del Catatumbo y con la huelga de mineros en varios puntos del país.

«No vamos a permitir que los derechos fundamentales de millones de colombianos los vulneren unos pocos. Cuando comiencen a infringir los derechos de otros seremos implacables», dijo Santos el sábado en el acto de toma de posesión del nuevo director general de la Policía Nacional, general Rodolfo Palomino, a quien dijo que su primer gran reto será mantener el orden durante estas protestas.

Como medida de prevención, la Policía anunció hoy que unos 12.000 miembros de esa institución vigilarán las carreteras para garantizar la libre circulación en el regreso del puente festivo ante la inminencia de la huelga.

La operación de vigilancia contará con helicópteros policiales y será apoyada por la Fuerza Aérea, cuyas aeronaves sobrevolarán las principales carreteras del país para detectar posibles bloqueos.