sábado, 26 septiembre 2020 5:01

España insta a Reino Unido a parar las tareas de ampliación en Gibraltar

Fuentes diplomáticas informaron a Efe de esta queja de España a Londres, en forma de nota verbal y en la que se pregunta si con estas obras, cerca del área del proyecto urbanístico East Proyect, se cumple con la normativa comunitaria medioambiental.

El peñón de Gibraltar fue cedido por España al Reino Unido en 1713 por el Tratado de Utrecht y es tradicionalmente un factor de controversia diplomática entre ambos países.

Los españoles aseguran que Gibraltar sólo tiene derechos en las aguas del puerto, mientras que las autoridades locales reclaman hasta tres millas marítimas.

Ahora Gibraltar está ganando más terreno al mar con la construcción de un complejo urbanístico y de un segundo espigón en la zona este que fue avistado ayer por los guardafronteras españoles.

Según las fuentes, esas operaciones llevan consigo un cambio en la configuración del espacio marítimo y terrestre incompatibles con el Tratado de Utrech.

El Consejo de Ministros aprobó el pasado 30 de noviembre decretar Zona Especial de Conservación (ZEC) el área donde se están llevando a cabo esos trabajos .

España se reserva su derecho a actuar de la manera que crea “más oportuna” para defender sus intereses e insta al Peñón a detener estas actividades, añadieron las fuentes diplomáticas.

La nota verbal presentada al Reino Unido es otro ejemplo de la tensión que desde hace tres semanas mantienen Madrid y Londres en relación con Gibraltar.

Entre el 24 y 25 de julio las autoridades del Peñón tiraron al mar setenta bloques de hormigón con el objetivo – dijeron – de crear un arrecife artificial, lo que molestó a los pescadores españoles, que se consideran perjudicados.

Por su parte, España lleva a cabo desde hace dos semanas controles en la verja de acceso a su territorio desde Gibraltar, lo que genera grandes colas y la protesta del Reino Unido, que hizo patente el miércoles pasado a través de una nota presentada por su Embajada en Madrid.

El ministro español del Interior, Jorge Fernández Díaz, defendió hoy la legitimidad de esos controles para luchar contra el contrabando de tabaco y las redes de blanqueo de capitales detectadas en la colonia británica, debido a lo que considera falta de lealtad de las autoridades del Peñón.