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Las principales correcciones afectarán al Reino Unido (unos 60 millones de euros), Polonia (cerca de 40 millones), Italia (algo más de 13 millones) y Dinamarca (11,4 millones).

En el caso de España, la suma ascenderá a 6,6 millones de euros.

El resto de países son Bélgica (4,1 millones), Alemania (7,2 millones), Finlandia (5,1 millones), Francia (1,7 millones), Grecia (5,1 millones), Hungría (8,2 millones), Irlanda (unos 6 millones), Luxemburgo (280.000 euros), Letonia (1,2 millones) y Eslovenia (8 millones).

La reclamación de esas cantidades forma parte de “un ejercicio periódico que se hace varias veces al año para garantizar que el dinero de los contribuyentes europeos se gasta correctamente”, explicó el portavoz comunitario de Agricultura, Roger Waite.

Los problemas detectados se refieren a los procedimientos de control del gasto agrícola, precisó el portavoz.

En la práctica, la cantidad total a reembolsar por los Estados miembros será de 169 millones de euros, dado que algunas de las sumas ya han sido recuperadas, precisó la CE.

España tendrá que restituir 5,3 millones de euros por deficiencias en el sistema de sanciones y por la ausencia de algunas de las buenas conductas agroambientales que justifican la recepción de ayudas con cargo a la Política Agrícola Común (PAC).

El resto de la suma a recuperar se debe a irregularidades en el gasto de las ayudas de desarrollo rural.

Los Estados miembros son los encargados de gestionar la mayoría de los pagos en el marco de la PAC, así como de llevar a cabo controles, por ejemplo verificando las peticiones de pagos directos por parte de los agricultores.

Por su parte, la Comisión lleva a cabo anualmente más de cien auditorías para verificar que los países utilizan correctamente los fondos disponibles.