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Alrededor de 6,8 millones de malienses están llamados a las urnas para elegir entre el exprimer ministro Ibrahim Bubakar Keita, favorito y claro vencedor de la primera vuelta del pasado 28 de julio, y el exministro de Finanzas Sumaila Cissé, que con las alianzas logradas en la recta final de los comicios no ha perdido la esperanza de remontar los 20 puntos que le separan de Keita.

Uno de los dos se convertirá en el quinto presidente del país desde su independencia en 1960 y deberá culminar tanto la transición política que arrancó tras el golpe de estado del 22 de marzo de 2012, con las negociaciones de paz con los rebeldes tuaregs que el pasado 18 de julio firmaron un alto el fuego con las autoridades tras año y medio de conflicto armado.

Unos 6.000 observadores nacionales e internacionales, entre ellos 100 de la Unión Europea, velarán por la transparencia, la organización y la buena marcha de los comicios, que ya fueron criticados en la primera vuelta por el partido de Cissé, la Unión por la República y la Democracia (URD).

Asimismo, las fuerzas de seguridad nacionales así como los cascos azules de la Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de las Naciones Unidas en Malí (MINUSMA) han reforzado su presencia para garantizar la seguridad de los electores y de los 20.000 centros electorales repartidos por todo el país.

En la primera vuelta electoral, que transcurrió sin incidentes a pesar de las amenazas del movimiento terrorista Monoteísmo y Yihad en África Occidental (MYAO), Keita, conocido también como IBK, se impuso con más de un 39 por ciento de los votos, por delante de Cissé, que logró el 19 por ciento de los sufragios.

Antes de la cita electoral, el grupo rebelde tuareg Movimiento Nacional de Liberación de Azawad (MNLA), que controla parte de la región septentrional de Kidal, renovó su compromiso con la celebración de los comicios.

El pasado 18 de junio los rebeldes tuaregs y el Gobierno firmaron un alto el fuego que uso fin a un imbricado conflicto que estalló en enero de 2012. El pacto abrió las puertas a la celebración de los comicios en todo el territorio nacional y a la celebración de unas conversaciones de paz, previstas para dentro de dos meses.

Los colegios electorales cerrarán sus puertas a las 18.00 hora local y se prevé que los resultados se conozcan a mediados de semana.