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En el ámbito comunitario, García Tejerina asegura que España ha conseguido en las negociaciones de la reforma de la Política Agraria Común (PAC) un “cheque agrícola” de 47.000 millones de euros para el período 2014-2020, lo que supone “más de ocho billones de las antiguas pesetas”, que permitirán al campo afrontar con “tranquilidad” su futuro.

Según la secretaria general, en desarrollo rural España ha logrado 238 millones más para dicho período -pese a que había menos disponibilidades de fondos de la Unión Europea-, frente a la pérdida de 1.300 millones en la anterior negociación socialista.

Con la nueva PAC se limita la convergencia interna, los viticultores tendrán un nuevo sistema de regulación, los remolacheros verán prorrogados hasta 2017 las cuotas de azúcar y se revisarán los precios de entrada de hortalizas como el tomate, lo que evitará las distorsiones para el campo español que provocan las importaciones de Marruecos.

Según recuerda, las bases sobre las grandes cuestiones de la aplicación de la PAC “están sentadas”, tras los últimos acuerdos en Conferencia Sectorial, y ahora serán grupos de trabajo de alto nivel quienes perfilarán los detalles más técnicos.

En política nacional, remarca, se han aprobado las dos leyes más importantes de la legislatura: la Ley de Fomento de la Integración de las Cooperativas agroalimentarias y la Ley de mejora de cadena de valor alimentaria, con la que -afirma- España ha “llegado antes y más lejos” que nadie en la Unión Europea.

Es una ley “redonda” que avanza en la seguridad jurídica, la transparencia y el reequilibrio en la cadena, resalta.

Por otra parte, en breve entrará en el Congreso el anteproyecto de ley de representatividad agraria, que prevé unos comicios al campo para 2014 y la creación del Consejo Agrario como interlocutor del Estado.

Respecto a otras normativas sectoriales, García Tejerina cita la batería de medidas en el lácteo -como los contratos homologados, el impulso de las organizaciones de productores, el reparto de la reserva nacional, los acuerdos interprofesionales y los programas promocionales-, que a su juicio han contribuido a que “ya no se hable” de la crisis del sector como el año pasado.

Destaca, además, la estrategia “Más Alimento, menos desperdicio”, desarrollada por el Ministerio para evitar que 8 millones de toneladas de comida acaben cada año en los vertederos.

Según añade, están “poniendo orden” en el registro nacional de fitosanitarios y apunta la creación en la legislatura de una Dirección General de Sanidad para velar por el cumplimiento de parámetros que impidan posibles barreras sanitarias en frontera.

En ese sentido, recuerda que cada vez hay más exigencias de los países terceros -los no comunitarios- por la trazabilidad de los alimentos: “No sólo debemos ser buenos, sino demostrarlo”, y para eso son imprescindibles protocolos de calidad y sanitarios.

En el objetivo de contribuir a la conquista de nuevos mercados, el Gobierno ha constituido recientemente el Comité Consultivo Sectorial para la internacionalización del sector agroalimentario; medida a la que en otoño se sumará un ambicioso programa de innovación, concluye García Tejerina.