viernes, 25 septiembre 2020 13:23

El Parlamento checo decidirá la semana próxima su disolución y adelanto electoral

Para disolver la Cámara baja del Parlamento se requiere una mayoría cualificada de tres quintos (120 sobre 200 escaños), un umbral que superarán sin problemas los votos de tres partidos -socialdemócratas, conservadores del TOP 09 y comunistas- que favorecen este adelanto electoral.

Esta alternativa, que pone fin a un período de turbulencia política, ha sido interpretada como la única viable después de la desintegración de la antigua coalición gubernamental de centro derecha, que ha estado precedida por una aguda crisis política.

El Gabinete de coalición, que gobernó de forma interina hasta el 10 de junio pasado, estuvo salpicado por acusaciones de tráfico de influencias y abuso de poder en sus filas.

Fue reemplazado por un Ejecutivo “de expertos”, nombrado por el presidente checo, Milos Zeman, sin que estuviera respaldado por la mayoría parlamentaria.

Este nuevo Ejecutivo, a pesar de que no obtuvo el respaldo de los legisladores, ha servido de catalizador para el proceso de adelanto de elecciones acordado la víspera.

El ejecutivo de tecnócratas tiene previsto presentar la dimisión hoy o mañana, aunque seguirá dirigiendo el país de forma interina hasta que sea reemplazado por el Ejecutivo salido de las elecciones.