Compartir

El Centro de Empresarios del Transporte del Área Metropolitana (Cetrapam), que aúna a 40 empresas del sector, convocó a un paro tras el fracaso de las negociaciones que mantienen desde hace meses con mediación del Viceministerio de Trabajo para llegar a un acuerdo sobre el monto del subsidio adeudado.

La huelga de transporte iniciada en la madrugada del martes afecta al menos a 43 líneas de autobuses de la capital paraguaya y de las ciudades del cinturón metropolitano, el Gran Asunción, que usan aproximadamente un millón de personas cada día.

Las Fuerzas Armadas paraguayas informaron en un comunicado que pusieron a disposición de la población 39 vehículos que están trasladando a la gente de forma gratuita desde primeras horas de la mañana y también la Policía está ayudando a transportar a los usuarios hasta sus puestos de trabajo o estudio.

La falta de transporte público de pasajeros obligó a miles de asuncenos a moverse en sus vehículos, lo que provocó un intenso tráfico en las entradas y salidas de las principales localidades del área metropolitana capitalina.

Las partes mantienen hoy nuevas negociaciones para intentar llegar a un acuerdo, después de que el Gobierno anunciara en la mañana que pagará este martes a los transportistas la mitad de la deuda, que alcanza los 8.000 millones de guaraníes (casi 1,8 millones de dólares), según el viceministro de Transporte, Juan Max Rejalaga.

El presidente del Cetrapam, César Ruiz Díaz, valoró hoy en declaraciones a la agencia estatal IP “el gesto” del Gobierno de disponer el pago de la mitad de la deuda, pero adelantó que será la asamblea de transportistas la que decidirá si se levanta el paro.

Ruiz añadió que la huelga no se suspenderá hasta que el Ejecutivo pague “el último centavo a la última empresa asociada”.

El presidente paraguayo, Federico Franco, calificó el paro de “patoterismo empresarial que contradice el momento que vive el país” y se mostró, en declaraciones a la radio Monumental, contrario al pago del subsidio al transporte porque “es un contrasentido”.

Acusó también a los empresarios del gremio de estar actuando “al margen de la ley”.

A mediados de marzo pasado, el Gobierno consiguió evitar un paro del servicio de transporte aprobando una bajada del precio del gasoil y prometiendo el pago inmediato de los subsidios atrasados, a cambio de que los empresarios retiraran del servicio los vehículos en peor estado.