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“China celebra el acuerdo alcanzado sobre el precio mínimo alcanzado con la UE, que significa el fin oficial de la investigación antidumping a los productores de paneles solares chinos”, señaló el portavoz del Ministerio de Comercio, Shen Danyang, citado por la agencia oficial Xinhua.

El viernes, la Comisión Europea (CE) -brazo ejecutor de la UE- aprobó el acuerdo amistoso alcanzado con China para zanjar su disputa comercial sobre presuntas prácticas desleales en la exportación de paneles solares a la UE.

El Ejecutivo de Bruselas aprobó mediante el procedimiento escrito la propuesta del comisario europeo de Comercio, Karel De Gucht, quien llegó el pasado fin de semana a un acuerdo con el ministro chino de la cartera, Gao Hucheng.

En virtud del acuerdo amistoso entre Bruselas y Pekín, el 70 % de los suministradores chinos de paneles solares ha firmado un compromiso para respetar un precio mínimo en sus exportaciones a la UE y un volumen anual fijado para el mercado europeo, hasta finales de 2015.

El restante 30 % de las empresas chinas exportadoras de paneles solares tendrá que pagar un arancel temporal del 47,6 % a partir del próximo día 6.

Frente a ello, el portavoz del Ministerio de Comercio chino consideró que el acuerdo beneficia a ambas partes, ya que, dijo, “los exportadores chinos mantendrán una razonable cuota en el mercado de la UE lo que satisfará la demanda europea”.

“Las compañías participantes de China deben valorar el resultado de las negociaciones e implementar el precio acordado para mantener el buen estado de las exportaciones de productos solares”, señaló.

El Ministerio de Comercio trasladó también la esperanza de Pekín de “continuar resolviendo disputas comerciales de manera positiva, amistosa, práctica y flexible que cree un buen ambiente para la cooperación económica y comercial China-UE”.

El acuerdo, que entra en vigor hoy, llega dos meses después de que la Comisión Europea decidió imponer un arancel temporal del 11,8 % a las importaciones de paneles solares desde China, a quien acusó de venderlos por debajo de su coste real.

No obstante, también dio al gigante asiático la oportunidad de negociar un acuerdo en el plazo de dos meses antes de que subiera la tasa al 47,6 % el 6 de agosto.

El acuerdo entre Bruselas y Pekín tendrá una vigencia de dos años y medio -hasta finales de 2015-, y, a pesar de que China haya considerado la disputa zanjada, el pacto no cierra aún la investigación de la CE, que durará hasta diciembre y puede acarrear medidas definitivas.