Compartir

El juez instructor del 'caso Alvia', Luis Aláez, ha citado este lunes a declarar en los próximos días en los juzgados de Santiago a nueve personas que hablaron con el conductor del tren, Francisco José Garzón, en los minutos previos y posteriores al descarrilamiento que, el pasado 24 de julio, causó la muerte de 79 viajeros y heridas a unos 150.

La intención del magistrado es interrogar como testigos a las personas a las que Garzón confesó en determinados momentos su presunta responsabilidad en el siniestro motivado por un exceso de velocidad a la llegada a la curva de A Grandeira, situada a unos tres kilómetros de la estación de Santiago.

Entre los citados está el jefe de circulación de la estación ferroviaria santiaguesa, al que Garzón telefoneó para decirle que había descarrilado el tren, así como dos vecinos del barrio de Angrois y dos policías que auxiliaron al maquinista tras el siniestro y ante los que espontáneamente se inculpó, así como otro agente que lo custodió en las horas posteriores y que también recibió confidencias similares.

El último paquete de testigos son un guardia de seguridad privada del tren siniestrado, el maquinista al que relevó Garzón en Orense a los mandos del Alvia y un operario de Renfe que viajaba en el convoy junto al interventor del tren que mantuvo con el conductor una conversación de teléfono móvil instantes antes del accidente y que pudo ser el motivo último del trágico despiste.