Compartir

El lehendakari, Iñigo Urkullu, se ha encarado con un grupo de alborotadores que le han insultado con gritos de “fascista” y “payaso”, a quienes ha pedido “respeto” para la institución que representa y uno de los cuales ha sido imputado por la Ertzaintza por un posible delito de injurias.

Urkullu ha participado junto a la presidenta del Parlamento Vasco, Bakartxo Tejeria, el diputado general de Gipuzkoa, Martín Garitano, y el alcalde de Azpeitia, Eneko Etxeberria, en la comitiva de autoridades previa a la solemne eucaristía que, con motivo de la festividad de San Ignacio, oficia cada año el obispo de San Sebastián.

Durante este trayecto, el máximo mandatario vasco ha sido abucheado e increpado por un grupo de jóvenes, a los que Urkullu se ha encarado porque, según ha dicho, “ningún responsable institucional debe admitir” este tipo de comportamientos porque representan “al conjunto de la sociedad”. “Tenemos que hacer un ejercicio de cultura política y democrática de respeto a las instituciones, sin caer en el libertinaje de cualquier insulto, más allá de lo que pueda ser el ejercicio honesto de la libertad de expresión”, ha señalado Urkullu en declaraciones a los periodistas.

Preguntado sobre estos mismos hechos, el diputado general Martín Garitano, que acompañaba al lehendakari en la comitiva, ha dicho hacer “votos para que el conjunto de la sociedad vasca avance en la normalización política y hacia la paz. Cosas como las que hemos visto hoy siguen sucediendo porque no hemos recorrido ese camino”, ha señalado. Interrogado sobre si considera que estas actitudes son “reprochables”, Garitano ha dicho que se trata de “actitudes de protesta que cuando lleguemos a un escenario por el que estamos trabajando no se darán”.