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Los ocho portavoces del grupo mixto del Congreso han subido a la tribuna para expresar su postura durante el pleno extraordinario de la Cámara Baja después de escuchar la intervención inicial de Rajoy sobre el caso Bárcenas.

Una de las más duras ha sido la portavoz parlamentaria del BNG, Olaia Fernández, quien ha reclamado a Rajoy que disuelva las Cortes, convoque elecciones generales “y, de paso, disuelva al PP”.

Fernández ha considerado que la comparecencia de Rajoy ha sido “a la defensiva, sin argumentos creíbles, negando la mayor como en un auto de fe y plagada de amenazas”, y ha acusado al presidente de jugar “con la tan manida imagen de España cuando el bochorno es el suyo y el de su partido”.

“Se equivocó y se equivoca al no asumir sus responsabilidades -le ha advertido-. La mala imagen es la suya, una larga sombra que todos miran”.

Muy similar ha sido el discurso del diputado de ERC Alfred Bosch que también ha hecho hincapié en que Rajoy ya “no puede gobernar” y que cualquier otro presidente de un país civilizado en sus condiciones ya no estaría al frente del Gobierno.

“Delenda est (está destruido)”, ha dicho Bosch en latín a Rajoy tras recalcar que “son demasiadas sospechas, demasiadas las sombras de la duda y las interrogantes”, y es difícil de creer que Bárcenas montara una trama contable compleja pensando ya que Rajoy sería presidente del Gobierno para poder hacerle chantaje con 20 años de anticipación.

Por su parte, el diputado de Compromís, Joan Baldoví, ha calificado de “comprensible” la ausencia de respuestas de Rajoy, que ha achacado a su falta de liderazgo, y ha sentenciado que el caso Bárcenas es “la historia de una traición, la traición de un presidente a su tesorero”.

Baldoví ha juzgado imprescindible una regeneración a fondo y, para ello, ha dicho que es más necesaria que nunca una moción de censura encabezada por un ciudadano que represente “la indignación popular” y con un solo programa: convocar elecciones anticipadas.

El portavoz de Amaiur, Xabier Mikel Errekondo, ha aprovechado su intervención para realizar una proclama independentista y para reprochar a Rajoy su “incapacidad” para afrontar “con valentía el camino hacia la verdadera paz” para Euskadi y la “resolución integral del conflicto”.

“Lo único que está haciendo es profundizar, si cabe, en las razones que la provocaron”, ha advertido, convencido de que la “recentralización” no es casual, sino fruto de un proceso de “involución total” puesto en marcha por el Gobierno del PP con el beneplácito del PSOE.

Carlos Salvador, de UPN, ha roto una lanza en favor de Rajoy y ha criticado veladamente al PSOE, de quien ha dicho que hoy piden “la cabeza” del presidente pero “jamás osaron perseguir ni criticar” las irregularidades en su partido ni solicitar dimisiones a nadie de los suyos, apelando a la presunción de inocencia.

A su juicio, la comparecencia de Rajoy en el Parlamento era necesaria para dar explicaciones amplias, convincentes y tranquilizadoras. “Ojalá todo resulten insidias sin fundamento”, ha deseado.

También la diputada de Geroa Bai Uxue Barkos ha advertido al jefe del Ejecutivo que hoy “no puede salir por la puerta de atrás” aunque ha reconocido que Rajoy ha dado un giro al reconocer que se equivocó al creer en la inocencia de su extesorero.

“Podría ser suficiente si este caso empezara y terminara en Luis Bárcenas, pero no es así”, ha dicho Barkos, que ha recordado al presidente que las graves acusaciones que pesan sobre las finanzas de su partido le incumben “sobremanera” y son “la punta del iceberg de un sistema mal construido de financiación de partidos”.

Por su parte, el diputado de Coalición Canaria Pedro Quevedo ha cuestionado la credibilidad de Rajoy y ha lamentado que el jefe del Ejecutivo haya ofendido la inteligencia y la sensibilidad de la gente al pretender que ha acudido a dar explicaciones por su propia voluntad cuando se ha visto obligado “por la grave situación de corrupción que afecta al PP, del que también es presidente”.

“Su actuación merece una censura política y su doble condición de presidente del Gobierno y del PP perjudica los intereses del país”, ha dicho el diputado canario.

Desde el Foro Asturias, el diputado Enrique Álvarez Sostres ha respondido a Rajoy que “su problema es de credibilidad social, económica y de mercado”, tras lo que le ha avisado de que quizá no basta reformar leyes y hace falta reformar las costumbres políticas”.