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No bebió alcohol, solo “café”. En su último reconocimiento médico, lo único que le dijeron es que estaba “demasiado delgado”. Y el iPad que lleva siempre consigo cuando está trabajando solo lo usaba en el tren para cuestiones laborales, nunca para entrar en Facebook ni para mirar su correo electrónico. El domingo a las 20.30 horas, exactamente cuatro días después de la tragedia, el maquinista del Alvia siniestrado, Francisco José Garzón, declaró por primera vez en los tribunales que investigan el siniestro ocurrido el pasado miércoles en Angrois, donde fallecieron 79 pasajeros. Ante el juez y ante el fiscal, Garzón reconoció: “A la velocidad a la fue el golpe, que andaría a 180 o 190, no me dio tiempo a nada”.

En la transcripción de la declaración judicial, publicada hoy por ?El País?, Garzón le dice al fiscal que no sabe en qué estaba pensando antes de entrar en el túnel previo a la curva donde se produjo el descarrilamiento. “Si lo supiera?. La lacra que me va a acarrear para toda la vida es tremenda”, se lamenta el maquinista, que cuando vio que la locomotora se desbocaba, intentó reducir la velocidad, como así reflejaron los datos de la caja negra, donde se muestra que pasó de los 192 kilómetros por hora a los 153 en el momento del siniestro. “No estoy tan loco como para no frenar”, afirma Garzón. Pero? “Es que en la curva ya veo, ya veo que no la paso, veo que no la paso”, admite el maquinista ante las preguntas del fiscal. ¿Activa usted el sistema de frenado al entrar en el túnel?, inquiere el fiscal. “Antes de que se me venza el tren, ya llevo todo activado y veo que no, que no paso”.

“Tras volcar, lo primero que tiene que hacer cualquier maquinista o trabajador es llamar. Dije que había muchísimos muertos porque era inevitable. A la velocidad que iba, aunque no pudiera ver hacia atrás, yo sé lo que llevo entre manos y sé que ahí tenía que haber desgracia. Llamé para activar el protocolo de emergencia”, continúa en su declaración Garzón. Estas son las palabras que le dijo en un primer momento al delegado del Gobierno en Galicia, Samuel Juárez, que fue de los primeros en acudir al lugar del accidente.

En el interrogatorio, a Garzón le preguntan si recuerda estar hablando durante el trayecto con la torre de control. “No lo recuerdo”, responde. Posteriormente, las cajas negras han revelado que en el momento del accidente, el maquinista hablaba con Renfe, supuestamente un coordinador, sobre la llegada a Ferrol.

Y posteriormente, el maquinista explica las imágenes de su cuenta de Facebook en las que aparecía un cuentakilómetros a 200 por hora y bromeaba sobre la velocidad del tren. Declaró que esas imágenes fueron tomadas en unas prácticas realizadas en Medina del Campo para conocer el estado de las vías y que era otra persona la que conducía, que él acompañaba al conductor. “Voy en cabina porque estoy autorizado junto a una serie de compañeros mirando cómo se hacen los cambios. De alguna forma tenemos que aprender”.