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Tragedia en Santiago: El maquinista iba hablando por teléfono

El maquinista del Alvia siniestrado en Santiago, Francisco José Garzón Amo, iba hablando por teléfono cuando ocurrió el accidente. Al parecer, con un controlador de Renfe que le indicaba cómo entrar a Ferrol. O eso se desprende de las grabaciones de la caja negra del tren. Poco antes, circulaba a 192 kilómetros por hora, como ha quedado demostrado por la información que se ha extraído esta misma mañana de la prueba pericial. Además, por el sonido de papeles que se logra escuchar en esa grabación, Garzón consultaba simultáneamente un plano para seguir las instrucciones de su interlocutor, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Galicia.

¿Esa llamada era irregular? Sobre la posibilidad de que un maquinista pueda recibir o efectuar llamadas desde la cabina de un tren, la operadora Renfe confirma a Qué.es, que todos los maquinistas están obligados a llevar un móvil corporativo por si falla el sistema de comunicaciones del tren, el GSM-R, llamado 'tren-tierra' en el argot profesional. Se desconoce si Francisco José Garzón hablaba por el móvil precisamente porque hubiera fallado ese sistema, aunque según Renfe tampoco es una práctica excepcional. 

¿Quién llamó a quién? Sobre la llamada en cuestión, que parece convertirse en la circunstancia que provoca la distracción del maquinista de Renfe, según la información registrada en las cajas negras fue Garzón quien recibió la comunicación, y no al revés.

Adif por su parte, asegura que este tipo de llamadas profesionales -tanto emitirlas como contestarlas- están prohibidas en maniobras de riesgo, como aproximación a estación, que sería precisamente el caso en el que se dio en el accidente. Además, las comunicaciones solo se pueden efectuar con los centros de control o con personal de Adif y Renfe relacionado con el servicio, por lo que sugieren que no se puede descartar que se trate de una llamada personal. “Con nosotros en ese momento no estaba hablando”. Según su relato, con ellos solo se comunicó el maquinista Garzón dos veces. Una antes de tomar el control de la máquina en Orense y, a continuación, segundos después del accidente desde la propia cabina para informarles de lo sucedido.

En Adif niegan rotundamente la posibilidad de que alguien 'de la casa' llamase oficialmente al maquinista Garzón momentos antes del siniestro. Y lo hacen, porque fuentes de la compañía aseguran que se ha realizado “un exhaustivo seguimiento” de las comunicaciones de todos los centros de control de la compañía, y están en condiciones de asegurar que nadie de dentro, relacionado con el servicio, hubiera llamado al empleado de Renfe.

No obstante, ese teléfono corporativo no ha aparecido. Aún lo está buscando la Policía. Y cobra una importancia central en el caso conocer el número de teléfono desde el que se hizo la fatídica llamada momentos antes de aquella maldita hora, las 20:41 del día 24 de julio. Lo próximo será, casi con toda seguridad, que el juez demande a la operadora contratada por Adif, el número y la identidad del comunicante.

El magistrado del Juzgado de Instrucción nº3 de Santiago, Luis Aláez, se reunió sobre las 10.00 horas con personal de la Policía Científica para definir los pasos a seguir para el volcado de la información de las dos cajas negras: una del vagón delantero y otra del trasero. Los datos se extrajeron en un lápiz de memoria aportada por el juzgado y posteriormente se hicieron copias autentificadas con firma digital. La información que se obtiene de las cajas está encriptada y se pasa por un programa informático para proceder a su desencriptación.

SE ACTIVÓ UN FRENO

Las primeras informaciones provisionales que se extraen del análisis de los últimos kilómetros recorridos por el tren antes de la salida de vía, siempre a la espera del informe de la policía judicial, apuntan además a que segundos antes del accidente, se activó un freno.

Sin embargo, el sistema de seguridad ERTMS, el más avanzado (funciona casi como un piloto automático), no está operativo en ese tramo de línea, según han confirmado tanto Adif como Renfe. Tampoco lo está en otros tramos de la región, como la línea que une Vigo con Coruña. Se trataría de un “problema de homologación” y de momento no hay fecha para su implantación.

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